Torni Segarra

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* Nacemos programados para saber lo que hay que hacer para sobrevivir. Alimentarnos, luchar para ello.

Los valores, tanto para la madre como el padre, también forman parte de nuestra programación: alimentar y cuidar a los hijos ante los peligros.

 

* Cuando nos damos cuenta de que el observador es lo mismo que lo observado, llega la paz interna. Porque nos damos cuenta de que, todos tenemos las mismas fallas y los mismos aciertos. Es decir, que todos somos básicamente iguales.

 

* Pero si podemos, hemos de ayudar, ser compasivos.

 

* Cristo era una persona cualquiera, que se metió en líos con el Sanedrín y con el Imperio Romano. Y como la mayoría de los revolucionarios, le costó la piel, la vida.

Luego de eso, se construyó la leyenda de que era el hijo predilecto, elegido por dios. Cuando en el universo-dios, todas las leyes, todo el programa, son para todo lo que existe en todos los ámbitos de la vida.

 

* «Nadie ni nada puede escapar al final destinado».

Esa es la primera lección. Que nadie se escapa. Aunque hay algunos que les cuesta mucho entenderlo y vivirlo.

 

* No se trata de salir vivo. Se trata de vivir en orden. Para no generar más problemas, conflictos, desgracias y sus miserias.

 

* «El hombre se esclaviza por el lujo y las vanidades. Y olvida que la felicidad está en las cosas sencillas de la vida».

Pues su vida no fue muy sencilla, hizo la guerra, estuvo en prisión, etc.

 

* «Cuando eres feo y alguien te quiere, sabes que te quiere por quién eres’.

No me fío de nadie. Las personas somos lisonjeras cuando queremos conseguir algo. Luego llega la aridez, la indiferencia, el odio. Y la desdicha.