Torni Segarra

Seleccionar página

* ¿Eres celoso? ¿Tienes envidia? ¿Eres racista?

Nada de eso trae la paz.

 

* La explicación es que nos hemos hecho demasiado viejos. Y todo lo nuevo nos parece una locura.

Eso ya me lo decía mi abuelo: cada vez que salía por televisión una protesta, algo nuevo, me preguntaba: Pero ¿esos qué quieren?

 

* Qué manía tienen. Que obsesión tan vanidosa, por fotografiarse delante de un montón de libros. Leyendo ante la persona que le hace una foto. Cuánta superficialidad, qué infantiles y estúpidos somos.

 

* “Para los que piensan que la crueldad la muestran ciertos animales (algunos aquí mencionan gatos, orcas, etc.): Los animales hacen lo que hacen, no porque sean crueles, se comportan por instinto. Por otro lado, los Humanos tienen la capacidad de pensar y comportarse bien o mal… actúan intencionalmente e incluso premeditan sus acciones. Por lo tanto, tiendo a estar de acuerdo en que llamar a las personas malas y crueles «Animales» es un insulto contra los reales ☺”.

También sucede que cuando los retos son extremadamente peligrosos, cuando hay violencia o está en juego una gran pérdida de gran valor, el estado de control desaparece y actuamos como si no tuviéramos frenos.

Eso pasa en las disputas, en las guerras, donde se pierde todo el control que nos trae la compasión, amor.

Y se hacen todas las cosas más increíbles en asesinatos, violaciones en todos los ámbitos, en matanzas. Como si esas atrocidades no lo fueran.

 

* “No pierdes amigos. Pierdes enemigos encubiertos. Los verdaderos amigos nunca se pueden perder”.

¿Nunca no es mucho decir?

 

* Mientras crecías, ¿perdiste amigos?

Perdimos y llegaron nuevos.

 

*  La idolatría es un problema de las religiones organizadas. Creyendo que el ídolo transformará a los idolatras. Pero el ídolo resulta que tiene los mismos problemas, pecados, que los idolatras: tiene problemas con las personas, amigos, las autoridades -religiosas, políticas, etc.-.

El mismo hecho de que el ídolo se crea superior a los demás, demuestra que es una vulgar persona. Que llora, se queja, sufre, le traicionan, lo aman y lo siguen. O sea que tanto el ídolo como los idólatras forman parte de la humanidad, sufriente, dolorosa. Que no sabe qué hacer con su vida.