Torni Segarra

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* ¿Por qué me habría un tigre que atacar, si yo no voy a molestarlo donde vive?

 

* Quien se ha de morir, no hay nada en la tierra o el cielo, que lo pueda evitar.

 

* Es por eso, que queremos imponer lo que me gustaría que fuera. Que el mundo, está como está: ardiendo, matándose, robando, neurótico.

 

* Los mosquitos, uno puede defenderse de ellos o matarlos. No hay ningún problema.

 

* Entonces; ¿tú qué sabes? Sabes lo que sabes. Si sirve para algo, eso es otra cosa.

 

* Sé lo que escribes; sé leer.

 

* Digamos lo que digamos, nunca sabremos cual será la respuesta a un reto, un suceso.

 

* Me refiero a la energía nuclear, a los proyectiles trans oceánicos, a las ametralladoras. A que las motocicletas y los coches, puedan lograr la velocidad de 300 km., por hora.

Y esto es así, porque los terrícolas han de hacer la guerra para sobrevivir. Ya que siempre están combatiendo, para poder conseguir el alimento, la ropa, el cobijo, etc.

 

* Pero por mucho que nos empeñemos, en que la vida es ahora. Eso no sirve. El ahora desaparece.

Los que toman drogas lo saben: el subidón puede durar horas. Pero siempre se acaba y aparece el pasado, el futuro, el presente.

¿De qué otra manera lograremos que el ahora no se acabe?

 

* Una máquina sin frenos, es como estar sin el mal ni el bien.

Es decir, ser como los animales en la selva.

 

* Todas las personas, tenemos amarguras a un nivel -si no, no seríamos personas-. Cada uno tiene su pasado, su historia que, ante un reto, va a salir y manifestarse.

E igual pasa con las alegrías, que salen cuando la ocasión lo requiere.

 

* La prisión, las prisiones, son tanto las físicas, como las psíquicas; las grandes y las pequeñas. Son como el dolor, que es todo lo que nos genera dolor.