Torni Segarra

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* ¿Por qué te empeñas en hacer de JK alguien perfecto, inhumano -no humano, un fuera de serie-?

Todos somos iguales, porque el observador es lo mismo que lo observado. Yo soy como tú y como todos. Y todos son como todos.

 

* Una forma de inteligencia, es escuchar a alguien y adivinar, interpretar realmente lo que quiere decir.

Cuando uno dice: estoy lleno de todo. Eso quiere decir, según las circunstancias, que no quiere comer ni beber; también quiere decir, si está cansado, que no quiere hacer nada. O estoy lleno de miserias, estupideces, de alegría, de satisfacción.

Por último, lo más atrevido, peligroso, imprudente, inhumano, es juzgar a los otros -sean quienes sean-.

 

* Ves, tú no interpretas.

Porque, no has visto que lo que he dicho: ‘Finalmente, lo más atrevido, peligroso, imprudente e inhumano es juzgar a los demás, sean quienes sean’. No me refería a nadie en particular.

Yo no juzgo, sólo informo sin nombrarte a ti ni a nadie.

 

* ¿Tan difícil es ver que todos somos básicamente iguales?

Tenemos las mismas células, los mismos átomos. Tenemos la misma programación para tener sexo y reproducirnos; para ser miembro de una grupo o familia.

Finalmente, la muerte es la más maravillosa democracia que nadie ni nada la puede corromper.

 

* «Algunas personas están muertas y otras están vivas. Así que no, la muerte no es una democracia perfecta, en absoluto. Algunas viven hasta los 100 años, otras mueren en la infancia. No, no todos somos iguales, de ninguna manera.

El Buda dijo que todos los seres quieren ser felices; a nadie le gusta sufrir, ni hacer sufrir a los demás. ¡Ojalá fuera cierto! No tendríamos a Putin, ni al Batallón Azov, ni a Hitler, ni a Trump, ni a los asesinos en serie, ni a los violadores, ni a los masoquistas, ni a los cristianos o musulmanes que se auto flagelan; sería mucho más sencillo».

Todos esos que has nombrado, y muchos otros más que no has mencionado, son como nosotros. La diferencia es accidental. Todo depende del lugar donde se nace. Y lo que la vida les trae.

Los que no son como ellos, también lo somos, pero a escala inferior, en miniatura. Pues nosotros, somos agresivos, nos irritamos, nos gritamos, no somos perfectos.

Pero si llegara un reto aterrador, un cargo de presidente, ministro, periodista, asesores, etc., haríamos lo mismo que ellos.