Torni Segarra

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387. ‘No existe ni existirá nadie que nos ame más que dios’.

Ahora falte saber qué es el amor de dios. Pues si él es lo desconocido, también sus obras lo serán.

Otra cosa es que lo que llamamos dios sea el artífice de todo lo que sucede -ya que todo sucede por su voluntad-, y entonces ese dios es el artífice de lo bueno y lo malo; el responsable del nacimiento de una nueva vida, de la curación de una enfermedad, hasta las muertes de millones de personas por epidemias, por hambrunas, por las guerras, por los terremotos y huracanes.

Si el amor de los dioses es de esa manera, entonces sí, nadie puede hacerlo como ellos.

 

388. No, el amor para el que lo hace no es nada extraordinario, es algo ordinario que sucede normalmente, sencilla y llanamente. El amor es algo completamente ordinario, porque si lo podemos ver todo es amor. No el que sólo queremos nosotros porque nos conviene, sino todo lo que sucede, ya sea malo o bueno, eso es amor.

 

389. La vida es una huida del dolor. Hasta ahí todo es adecuado, correcto: cuando tengo hambre como, tengo sueño duermo. El problema está cuando como o duermo demasiado; o no quiero comer para conseguir por ese medio algo que me interesa, que le doy un gran valor. Y entonces, ya hemos abierto la puerta al desorden, con sus infinitos problemas.

 

390. Cuando nos damos cuenta que no podemos hacer nada, es cuando llega la acción que es acción total. Porque ver que no se puede hacer nada ante el hecho de la ansiedad, de la angustia, del parloteo de la mente, de la espera de la persona que ha de llegar pero que no llega, es cuando vuelve la serenidad del desapego por toda la mundanalidad.

 

391. Las palabras bonitas, que llevan en sí la belleza, que nos sugieren e incitan a descartar el desorden y la maldad, no sirven de nada. Pues esas palabras no son hechos. Y lo único que cuenta, lo único verdadero, es la acción, los hechos. Y por nuestros hechos, lo que hacemos con la vida, es cuando nos conocemos.

 

392. Los cosméticos, y todo lo que se refiere para ayudar al cuerpo, nuestra imagen, llegado un momento no sirven de nada; incluso todo lo hacen más desagradable aún.

Hay algo que es lo único importante en la vida: tener ganas de vivir; pero no vivir como un animal, sino como alguien que sabe que lo que hagamos tiene una transcendencia que va afectar a toda la humanidad.

 

393. Nosotros no somos los propietarios de los animales, somos sus cuidadores cuando se es necesario. Pues por eso, somos mentalmente más desarrollados. Y por eso, podemos generar compasión por todo lo que existe.

 

394. Todo llegará. Ahora bien, tú y tus compañeros deben ayudar, y no hacer la guerra para romper todo. Porque, esto es de fachas, carcas, que están fuera del tiempo, de la modernidad, el progresismo, la justicia y el respeto humanista.

 

395. El modo consumista, indiferente al daño que hacemos, de vivir no solamente seca los mares africanos, sino que está destruyendo toda la base de la vida en la tierra tal y como la conocemos. Los pájaros -golondrinas, vencejos, murciélagos- y los insectos de los que se alimentaban, han desparecido por las fumigaciones aéreas, por los insecticidas con los que

fumigan a los árboles frutales: naranjos, manzanos, perales, almendros, cerezos, melocotoneros, etc.

¿Se puede vivir sin las matanzas de los insecticidas, se puede vivir sin arrasarlo todo, mares, ríos, bosques, tierras de cultivo, en esta sociedad consumista, insensible, indolente?

 

396. Si decidimos lo que queremos en la vida, puede que sea un a puerilidad. Porque el destino no solamente está en nuestras manos.

Uno sí, que tal vez, puede elegir ir hacia una vida que descarte el desorden.

No ir al orden, porque de esa manera se activa el ‘yo’, que es el desorden.

 

397. Siempre caemos en la trampa. Buscamos que los caminos que no sean difíciles. ¿Pero eso puede ser en esta vida, en la que todos contra todos?

Cuando empezamos una relación creemos que esa sí que vale reamente la pena. Pero al tiempo, todo lo que es un ser humano sale y lo vemos; creyendo que hemos fracasado. Sin darnos cuenta que no hay caminos buenos, no hay relaciones paradisiacas, sólo hay lo que es la vida: una lucha de todos contra todos. Y eso hay que gestionarlo, vivir con eso.

 

398. ¿Quién va a saber mejor que nosotros de lo que nos debemos de deshacer? Básicamente todos necesitamos lo mismo. Pero algunas veces nos hacemos descuidados, desordenados, hay demasiadas cosas en nuestras vidas.

 

399. ¿Por qué si el cuerpo ya tiene su propia belleza, atracción, existe esa pretensión de embellecerlo y engalanarlo más y más? Es como si a la miel, le pusiéramos azúcar. ¿Será por qué tenemos de sobra dinero, lo material, y queremos más y más de todo?

Por eso, hay que acordarse de que la abundancia, la riqueza de unos, es la pobreza y la miseria de otros.

 

400. Enamorarse no es cuestión de sí o no, de opción. Aunque parezca que nosotros somos los dueños de la situación, hay muchos actores, factores. circunstancias, que nos condicionan sin que nos demos cuenta. Al final, caemos en la parte nuestra: lo afín, lo similar, lo que genera menos fricción y daño.

 

401. Todo lo externo, de lo que participa el cuerpo, tiende a la representatividad, al exhibicionismo, al espectáculo. ¿Por qué esas efusiones con abrazos, besos, etc., cuando nos vemos, cada día, o, aunque sólo se trate de unas horas, todo eso es afecto, respeto, amor? ¿O, es todo un negocio, corrección política? 

 

402. Las dificultades, las molestias, todo lo que nos causa dolor, es lo que nos despierta, aunque sea en el ámbito material, científico, técnico. Ya que, en el ámbito espiritual y psicológico, parece ser, que el cambio y progreso no es el mismo; pues somos básicamente iguales como hace un millón de años.