Torni Segarra

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2938. Porque los dos, siguen comiendo del mismo pesebre de la casta política y sus privilegios; y por eso, son tan viejos, carcas, llenos de miedo por lo nuevo. 

 

 

2939. Te has olvidado de la infiltración, que ya es cooperación entre los dos partidos, viejos, carcas, de la casta política, que se reparten las prebendas del poder como siempre lo han hecho.

¿A qué precio? A no cuestionar la monarquía, ni la Iglesia Católica Vaticana, ni a los mega banqueros, ni a los grandes empresarios corruptos; tolerando y participando de la corrupción. 

 

Por otra parte, un partido tan decadente como es, es preciso que sea viejo, débil, desorientado, como les pasa a los partidos social demócratas de Francia y el resto del mundo. Ya que las nuevas necesidades de libertad, de respeto, de honestidad, de justicia, que se convierten en exigencia, esos partidos, como no cambian ya que tal vez no pueden, no las pueden ofrecer, conseguir.

 

 

 

2940. Eso que tú dices, también lo diría tu padre, tu abuelo, cada generación anterior. Pues cuando las personas se hacen mayores, viejos, siempre ven el pasado como algo mejor que el presente. Y eso se ve muy claramente, en la destrucción de toda la naturaleza, pues eso determina todo el comportamiento posterior, ya que, a cada cambio, progreso físico y material, nos acelera más y por tanto nos hacemos más destructivos, por las herramientas que hemos inventado, ya sean las máquinas, los medicamentos, los avances sanitarios.

Por eso, todo lo que nos parece decadente, degradado, es preciso para poder vivir como vivimos. ¿Podemos pensar en dejar los coches, los aviones, los barcos, los móviles, los ordenadores, los ascensores, las cocinas eléctricas, el agua caliente, o el aire acondicionado?

 

Y par que todo eso pueda continuar, es preciso que paguemos el precio de estar destruyendo la naturaleza, la tierra: y, claro, eso repercute en la moralidad, en relativizar la maldad, la corrupción, la destrucción.

 

Sólo superficialmente, nos creemos muy libres en algunas cosas, en el vestir, en la manera de hablar y relacionarnos con los que mandan, en el viajar, en consumir lo que antes era inalcanzable, impensable, etc., pero todo sigue básicamente igual: el pez grande se come al pequeño.

 

 

 

2941. Te crees que sabes mucho; y por eso eres muy atrevido e imprudente. ¿Cómo sabes que esa persona tiene el síndrome de Estocolmo, y le obliga a actuar de una determinada manera, que nos parece que él no se da cuenta -o sí que se da cuenta, pero quiere decir lo que dice y hacer lo que hace-? ¿Puedes explicarlo, razonarlo más?

 

 

 

2942. Pero qué viejo eres, con esa rancia idea de la unidad indivisible de la España imperial. Parece que tu padre fuera el dictador Franco, que estaba obsesionado, enloquecido por tenerla amarrada, atada como a un animal. Y por eso, es que nadie en el mundo lo querían, salvo los nazis y los fascistas.

 

Y ese obligar a la fuerza para que esa unidad, artificial -pues la única unidad adecuada es la que nace naturalmente, sin esfuerzo ni imposición, ni represión- prosiguiera, es lo que generó tanta maldad. Y ahora, los herederos de ese dictador quieren proseguir por la misma senda de la imposición, de la represión.

 

Así que, date cuenta de lo viejo que eres, pues no te conviene seguir así, ya que serás rabioso como los dictadores, tiranos.

 

 

 

2943. Las personas en las mismas circunstancias que sufren los animales de falta de alimentación y seguridad, hacen lo mismo que ellos: atacarse, pelear, ser crueles, violentos, destrozarse uno a otros.

¿Se puede salir de ese condicionamiento animal? Cada cual lo tiene que descubrir por él mismo; y así, salir del condicionamiento animal; al menos el darse cuenta del condicionamiento, que dice que hay que obedecer a la naturaleza implacable, cruel, y matar para sobrevivir.