Torni Segarra

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1730. ‘Un pueblo que escoge a corruptos, no es víctima, es cómplice.’

Eso es lo que cuesta tanto de comprender, de asumir, de hacerse responsable, de aceptar su parte de corrupción. Y es por eso, que vivimos confundidos, en la ignorancia, votamos a corruptos.

 

 

1731. Veo que la medicina te ha hecho efecto. Por ello, Lola, te felicito, porque ahora sabes realmente dónde estás; y puedes vértelas con la que eres: como todos.

 

 

1732. Creo que estás ya envejecida; no me refiero a tu físico, sino a tu mente: pues solamente usas palabras y palabras, pero no llegas a la raíz del problema. 

¿No te has dado cuenta que, en Francia, los socialistas también están en crisis? No es por culpa de sus dirigentes; es por la fuerza de los hechos: los socialistas ya no representan a una izquierda vitalista, joven, dinámica, con ganas de cambiarlo todo; cueste lo que cueste, por hablar claro, por cuestionar lo que nunca cuestionáis vosotros los socialistas. 

La solución no es el cambio de dirigentes, sino lo que queréis hacer con toda la corrupción; no sólo la de los políticos, sino la corrupción que cada cual la usa como si fuera algo normal, como si fuera un derecho que uno tiene. Y señalar esa corrupción, y los corruptos que no le dan ninguna importancia, descartarla, irrita, altera, hace sentirse inseguro. Pero eso es la revolución; que los que temen algo que perder, no la quieren.

Con afecto.

 

 

1733. No has de esperar a tu próxima reencarnación para matar a tu gurú, o al gurú que te cae antipático, lo has de hacer ahora. Es decir, si eso que dices fuera verdad, verdadero, ni lo hubieras nombrado, porque ya lo habrías muerto en tu mente -si es que eso es posible-.

 

 

1734. Eso es lo que quería decir: los inventores de la bomba atómica, ellos decían la energía nuclear, eran muy sabios. Pero a la vez eran muy estúpidos, porque no se dieron cuenta que los militares la usarían como un arma de guerra para matar.

 

 

1735. Dar la culpa al que más odiamos es de personas superficiales, de vuelo corto; la culpa siempre la tiene el diablo, pero nosotros estamos ahí. La calle es libre e independiente de hacer lo que uno le apetezca. No hay escusas. Si uno va trajeado, como si va con vaqueros, el pelo corto o largo, las personas que nos ven van a reaccionar a nuestra imagen. Podemos quejarnos de la reacción de los que nos ven, pero eso no lo podemos cambiar. Cada acción tiene su reacción y cuando más claro lo tengamos, menos provocación, menos golpes de estado, menos marrullería, cosas de subdesarrollados mentales,

Y esto no acaba ahí, porque un golpe de estado -aunque sea sin armas ni violencia-, es muy fuerte porque hay un quebranto de la ley, intrigas, brutalidad, falta de respeto. Y las personas se escandalizan, y van a decir muchas cosas que, a los golpistas, y los que los apoyan y alientan, no les gustará; y bramarán y volverán a hacer de las suyas, de todas las maneras posibles.

Y todo por los nacionalistas centralistas españoles, que dicen, antes la patria y después el partido, las ideas humanistas, la democracia, la justicia, deshacernos de los corruptos, que roban millones. y por eso provocan también millones de muertes silenciosas que nadie dice nada de ellas, ni su dolor y sufrimiento.

 

 

1736. Asimilar a la izquierda más radical a lo que has dicho, es como asimilar a la derecha a Franco, a los nazis, a los fascistas de Mussolini. Verdad que te puede parecer una exageración, pues eso mismo pasa con la izquierda. Por eso, si miras tanto a lo que ha pasado, y siempre lo expones para que todos lo sepan, recuerden, lo haces por rabia y odio a unos solamente; pero no te olvides que los otros, que parece ser te gustan más, pueden acabar haciendo cosas iguales o peores.