Torni Segarra

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1745. ‘Sólo quiero hacer lo que quiero hacer sin herir a nadie. No me importa lo que otros hacen con tal de que no me duela’.

 

Para vivir, para sobrevivir, hemos de hacer algún daño. Empecemos con que tenemos que alimentarnos, y para ello hay que sacrificar animales. También tenemos que luchar contra otros que quieren el mismo empleo que quiero, deseo. También tenemos que explotar a otros que son menos desarrollados que nosotros, para poder llevar la vida consumista.

Y yo digo que no quiero hacer ningún daño. Pero cuando me doy cuenta que haga lo que haga, tengo que hacer algún daño, entonces es cuando llego a la realidad; y no huyo de esa realidad que no me gusta, ni quiero cambiarla, sino que estoy con ella, sin dividirme ni hacer un problema. Y entonces, es cuando llega la inteligencia que nos dirá lo que tenemos que hacer. Pues la inteligencia, sólo llega cuando no hay división ni conflicto dentro de nosotros.

 

 

 

1746. ‘No necesito ni un solo policía ni militar para vivir. Ni uno. Y cuando un hombre intente robarme o me cause algún daño; no necesito de un policía para seguir viviendo en el presente con generosidad. Ni a uno’.

 

Cuando alguien se agarra a una idea o teoría, ¿es eso ir a favor de la vida? ¿Hay seguridad en esas ideas, teorías? Empecemos, ¿qué es lo que son las ideas y teorías? ¿No son una proyección hacia el futuro? Pero con el futuro no hay nada que hacer, porque él es imprevisible, incontrolable, puede ser lo nuevo.

 

Si tengo una idea, una teoría, de cómo tengo que vivir, me estoy matando la vida. Pues, la vida es libertad de lo conocido, que es el pasado, siempre viejo, lo repetitivo.

 

Pero cuando veo lo absurdo de tener teorías, ideas de lo que tiene que ser la realidad, es cuando estoy libre de actuar con lo nuevo. No podemos tener una idea de lo que será lo nuevo, porque entonces ya no lo es, es lo viejo. Y la vida es en su totalidad, lo abarca todo, la guerra, la paz, la violencia y la bondad, la muerte y la vida.

 

 

 

1746. Los policías, los políticos, los militares, los hemos puesto nosotros, al votar a los políticos que también los necesitan. Para no necesitar a los policías, los militares, los políticos, deberíamos de ser perfectos, que sería no hacer ningún daño a nadie en absoluto. ¿Es posible vivir sin hacer ningún daño a nadie? Cuando tú ves a una mujer que te gusta y vas en pos de ella, puede que esa actitud tuya le moleste, le haga daño. Si la consigues, puede que haya otros que también la querían y se sienten frustrados al ver que tú la has conseguido, y también les haces algún daño. Y así en todo, en cada cosa que hagamos -este escrito puede que a alguien que lo lea le haga daño-.

 

Ahora pasemos a esta situación: tú tienes el coche en la calle aparcado, y vas a usarlo, pero no está, piensas que te lo han robado, ¿dónde irás sino a la policía para ver si ellos se lo han llevado porque estaba mal aparcado y molestaba, o te lo han robado?

 

Otro ejemplo más: vas a tu casa y allí han entrado unos okupas, ¿qué les dirás, los acogerás, todos los días que ellos quieran, los agredirás para que se marchen, con el peligro que te venzan y te hagan algún mal, o tú o algún vecino llamará a la policía para que te ayude? Y eso mismo, sucede con los países; que uno puede querer invadir a otro; y con los terroristas y sus matanzas.

 

Puedes decir que a ti eso no te pasa ni te pasará, porque eres una buena persona, compasiva, lleno de amor por todos los seres humanos, todo lo que existe; pero, aunque tengamos todo el amor, la compasión, seguiremos haciendo algún daño. Es la fatalidad de la vida: para vivir unos han de morir otros, ya sean los animales, las personas que explotamos, que no tienen nada para comer, viven en la miseria, la pobreza. Mientas nosotros derrochamos de todo de una manera natural, creyendo que es nuestro derecho.

 

 

 

1747. Ya empezamos con el juego de palabras: "una abstención no es lo mismo que un apoyo", Pero el resultado es el mismo: que manden los corruptos e inmorales, ladrones. Es como decir, que uno no participa de un asesinato, pero si coopera y ayuda para que se ejecute ese asesinato, es cómplice de él. 

O, sea los mismos perros, pero con distintos collares: palabrería insustancial, menos poner todas las cartas encima de la mesa, para así llegar al fondo del problema: O, uno participa de la corrupción porque es cómplice, compadre, tolerante con los corruptos o no. 

 

 

 

1748. No seas boba; hay muchos que no la quieren; simplemente porque abominan a la corrupción. Es muy sencillo, si tú ves un peligro, una serpiente venenosa, has de hacer algo, ¿no? O, te apartas de donde está ella, o la matas. No puedes divagar sobre la serpiente; elucubrar de dónde ha salido, cómo no me había dado cuenta antes de ella cuando estaba más lejos. La visión clara de las cosas, es acción total, directa. Y en esa acción, hay orden.