Torni Segarra

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2385. Todos los que tienen el poder -políticos, jueces, banqueros, empresarios, religiosos- y viven en una monarquía son vasallos, que se arrastran por el suelo ante su amo por seguir estando y disfrutando del poder.

Falta saber, hasta donde llega el republicanismo de los nuevos políticos que aspiran al poder que se manifiestan contrarios al reino y quieren república.

 

 

2386. Solamente cabe decir que, si uno ve la verdad de lo que está sucediendo, el cambio ya está ahí; la verdad nos impele, nos obliga, al cambio sin parar de lo viejo y conocido a lo nuevo que no sabemos lo que es. Lo viejo, lo de siempre es el desorden; por lo que si descartamos el desorden lo que queda ha de ser lo nuevo, el orden.

Otra cuestión es: ¿Por qué hay unos que ven el desorden, y lo descartan radicalmente, y otro no lo ven?

 

 

2387. ¿Cómo no avergonzarse, si los franceses traían la ilustración, la separación de la religión y el estado, el fin del absolutismo, y fueron recibidos por el populacho, azuzado por los que mandaban, los conservadores, por un terrorismo de navaja? Prueba de ello es que lo primero que hicieron los franceses fue abolir la Inquisición. Y lo primero que hicieron los españoles cuando se fueron los franceses, fue restaurarla. Tal cual éramos. ¿Tal cuál somos?

 

 

2388. El karma puede decir lo que quiera, pero cuando llega el amor desaparece como el polvo mojado.

 

 

2389. El. valor del karma es el mismo valor que le damos a las palabras: negro, blanco, mujer, hombre, europeo o americano, africano, oriental, silencioso o vocinglero, antipático o cariñoso, etc., todo eso no tiene ningún valor a la hora de relacionarnos. Ya que el verdadero valor está en el afecto, en ña compasión, en el amor, que va más allá de las palabras su significado y efectos.

 

 

2390. El silencio es la manera universal de comunicarse. Sólo hay que saber escuchar el silencio, y él comunicará como si hablara con palabras para que entendamos.

 

 

2391. El caos y su solución forman un todo. Es como si miramos cada día el tiempo que hace, con viento, lluvia, frío y escarcha, quietud, calor y secarral; cada situación climática, si la miramos sola, aislada parece un caos. Pero si vemos toda la trama que tiene que haber para que la naturaleza tenga lo necesario para que la vida pueda proseguir, es cuando vemos que el caos y su solución es lo mismo. O sea, que no hay caos; lo que hay es el espanto, por lo que a nosotros nos parece terrible inadecuado, porque tenemos miedo. Por eso el miedo es ignorancia, incomprensión de lo que está sucediendo.

 

 

2392. Los de aquí, que exijan a que satisfagan sus necesidades, que los vecinos y conocidos les ayuden en manifestaciones para que así sea. Y, cuando los de aquí estén solucionados sus problemas, aún tenemos capacidad de ayudar a los refugiados que huyen de las bombas, de la miseria, de la muerte que hay en su país donde han tenido que dejar sus casas, viviendas con sus muebles y pertenencias. Somos ricos, están los campos de fútbol llenos, las salas de espectáculos, los restaurantes, las ferias; destruimos y tiramos a la basura toneladas de comida; hay millones de pisos vacíos, lugares donde poder acogerlos un tiempo, como conventos, instalaciones gubernamentales que no se usan.

Todo depende de lo que uno quiera. Si quiere, algo saldrá. Si no quiere, está bloqueado.

 

 

2393. El miedo es el mayor generador de mentiras y falsedades; en una guerra es donde más se miente porque la distancia entre la vida y la muerte es donde más cerca están. La primera mentira, es querer hacer creer que uno de los dos bandos enfrentados, es solamente el único culpable. Y es por eso, que los dos bandos llegan hasta el extremo de asesinarse mutuamente; sufriendo antes todas las miserias e indignidades que la actitud del vencedor puede hacer.

De manera que la guerra contamina las mentes de todos los que la viven, les toca vivir. Y por eso, después de acabada una guerra la contaminación que ella genera prosigue; de manera que el vencedor, que sigue teniendo miedo a los demás que ha vencido, recurre a toda clase de prohibiciones, censuras, espiar y controlar a las personas sin ningún pudor ni respeto a la verdad, a la democracia.

Pero, aunque no haya matanzas, la guerra siempre está ahí entre nosotros, por eso es que somos tan desordenados, insensibles, indiferentes ante el dolor de los demás; que es el motivo de toda división, conflicto, confrontación, violencia, guerra.

 

 

2394. Hagamos lo que hagamos, seamos lo que seamos, la vida es siempre un contrato, un negocio. Pero de uno depende que esa empresa no sea corrupta, generadora de maldad. 

 

 

2395. Seamos, lo que seamos, de centro, de derecha, de izquierda, liberales, cristiano demócrata, social demócrata, etc., todo eso tiene escaso valor. Pues lo verdaderamente importante es el estar libres de corrupción, de inmoralidad. Ya que, todos ellos pueden ser en sus acciones ilegales, corruptos. Todos estamos expuestos: En principio, todo depende del camino que tomamos, con los que nos juntamos, asociamos, compartimos nuestras vidas. Pero, definitivamente cada uno ha de ser capaz de ver lo negativo, la corrupción e inmoralidad, y descartarlo.