Torni Segarra

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1000. Y de ahí al agobio, a la paranoia, a la obsesión. Pues el deseo exacerbado, de lo que sea, provoca esas alteraciones mentales.

 

 

1001. Ayer leí tu entrevista en el diario… Gracias.

Estoy de acuerdo contigo que las fronteras, los nacionalismos, los estados y naciones son negativos. Pero la pregunta es: ¿Si en Europa solamente nos deshacemos de las fronteras entre los países que forman parte de la Unión Europea, por qué no lo hacemos con todos los países que no forman parte de la Unión Europea? Es decir, hemos dejado sin efecto a las fronteras, que a nosotros nos interesan, pero las otras no: las del Este de Europa, la frontera con Turquía, las fronteras con los países ribereños del Mediterráneo.

Lo que quiere decir que estamos como siempre: siguiendo nacionalistas, pero de manera que saquemos más beneficios comerciales, monetarios, pero nada de beneficios humanitarios que desactiven el desorden, para que unas buenas relaciones con los vecinos cercanos y los lejanos.

 

 

1002. Somos producto de las circunstancias y de nuestras decisiones. Pues no somos absolutamente libres en la acción, hay influencias que no somos conscientes, o sí, que se nos pasan; y nos hacen actuar negativamente, porque tenemos que seguir viviendo, sobrevivir.

 

 

1003. Tanto dar las gracias a dios, como quejarnos, ¿tiene eso sentido? Si ese dios es todopoderoso y no soluciona los problemas de su obra creada, es que es incompetente. ¿Comprenden la pregunta dónde nos lleva? A que ese dios, los dioses, son una invención de nuestra hechura, hechos a diseño y medida.

 

 

1004. El pecado nació cuando fuimos conscientes de lo que hacíamos. Los animales no pueden pecar, porque no tienen independencia, autonomía, libertad. O sea, que el precio de ser conscientes de nosotros, de todo lo que nos rodea, es el pecado, la duda de si lo que estamos haciendo está bien o está mal. Y de ahí surge el dolor, la angustia, la desesperación. Pero cuando vamos más allá de todo eso, es como si la conciencia del mal y del bien desapareciera; aunque, como es una ausencia temporal, cuando vuelve llega con su dolor, angustia, desesperación.

 

 

1005. O, no. Porque, aunque siempre haya alguien dispuesto a reparar lo que otros han roto, tal vez no lo podrá. Pongamos un médico, que su misión es restablecer la salud; cuando un paciente se tiene que morir, él no puede hacer nada.

 

 

1006. ‘No te enojes, recuerda que la gente no te hace cosas, la gente hace cosas y tú decides si te afectan o no’.

Eso mismo dijo Jesucristo: No te enojes, cuando te den en la cara, pon la otra mejilla. ¿Puede eso ser? Bueno un bofetón, un empujón, un insulto, un golpe, puede que sí. Pero cuando se entra en la alta tortura, donde los retos parecen que nos va a reventar, eso ya es otra cosa, eso se trata más que de enojo.

Sin negar nada, creo que todas esas frases, en las que se construyen súper hombres, todo es propaganda.

 

 

1007. La muerte y la vida son las dos caras de una misma moneda. Pero si aceleráramos todo ese proceso de muerte y vida, donde ambas se unieran, ¿qué quedaría? Sería ni la muerte ni la vida, porque las dos se habrían unido, formando otra cosa.

 

 

1008. En esta situación mental donde no se tiene imaginación. ‘Afantasía’, hay una ventaja y una desventaja. La desventaja es que no pueden reproducirse mentalmente algo que están a punto de crear -como hacer un boceto, un croquis-; ni tampoco acordarse de la imagen del martillo, del cuchillo, de la cuchara.

Pero tienen una ventaja: que no les puede venir el pasado psicológico, que se interfiere en el presente, dividiéndonos y entrando en conflicto. Lo que vendría a ser la solución del problema de los que buscan la liberación. Si no tenemos recuerdos -que es imaginar el pasado-, se vive en el presente, en el ahora.

 

 

1009. Hay que ser muy valiente para dar tu vida por todos tus amigos. ¿Tú cómo lo sabes si todavía no te ha llegado ese reto para poderlo demostrar? Las palabras, los pensamientos, son una cosa, pero los hechos son otra.

 

 

1010. ‘La enfermedad corporal es el intento de durar una enfermedad espiritual, mental’.

O, lo que es lo mismo, el frío repetido e intenso nos deprime, apareciendo el síndrome gripal.

 

 

1011. Los problemas surgieron cuando inventamos el observador y lo observado. Es decir, tú, a la que te estoy leyendo, creo que eres otra cosa diferente de mí. Y por supuesto, eso es lo mismo que te pasa a ti, y a todos sin excepción. Estamos divididos internamente por la ignorancia, por el miedo, por lo que me hago egoísta, apareciendo el ‘yo’ y el ‘tú’, el ‘nosotros’ y el ‘ellos’.
Dicho esto, tu pregunta, ‘¿De dónde salieron los problemas que padecemos todos?’. La respuesta es, la división y la fragmentación interna. Pero hay otra cuestión: En los momentos que no estoy dividido, no tengo problemas; entonces, ¿qué podemos hacer para no volver nunca más a estar divididos internamente y así no tener ningún problema de miedo, celos, angustia, depresión, envidia, ira, de dependencia y sus miserias?