Torni Segarra

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500. Los desaires siempre son en todas direcciones, para todos los que vivimos: tú tienes los tuyos, otros tienen los suyos. Por eso, incidir solamente en una parte, una persona, un grupo, es superficial y no resuelve los problemas.

Hay que resolver los problemas que hacen que nos odiemos, nos humillemos mutuamente, nos tratemos injustamente. Si todas esas situaciones desaparecieran, no habría conflictos, desaires, brutalidad, crueldad, ya sea de la autoridad, de una persona, o de un grupo contra otro. O sea, que la responsabilidad es de todos. Por lo que falta es más democracia, respeto y consideración por los demás. Es decir, nos falta compasión, mucha compasión; empezando por los de arriba, los que mandan; pasando por todos los demás, sean quienes sean.

 

501. ¿Tú nunca te has equivocado, a pesar de que tú no querías? Todos nos equivocamos a pesar de no querer de ninguna de las maneras. Por eso, ¿para qué ser tan severos en unos juegos de niños? Tú puedes decir que son mentiras; y que mentir a los niños les pervierte su sensibilidad, su mente. Pero sin embargo les mentimos cada año de una manera programada, institucionalizada con los cuentos de los Reyes Magos, de Santa Claus, o Papá Noel.

Y yerran y fallan el partido más corrupto de la historia, robando lo más sagrado que es lo de todos, porque el dinero robado era para destinarlo a escuelas, carreteras, hospitales, etc. ¿Sabes la transcendencia que tiene robar, lo que va a cambiar los barracones, en un verdadero edificio para poder ir a escuela y le enseñen a los niños? Estamos hablando de miles de millones robados delictivamente por políticos y la complicidad de sus lacayos. Por eso, esa actitud tan repetitiva de robar lo que es de todos, robar al gobierno, al ayuntamiento, a las diputaciones, para los niños, sí que es un trauma.

¿Qué lección les damos a esos niños que van a clase, toda su vida escolar, y lo hacen en barracones, que parecen un campo de concentración pobre, miserable, sin ningún gusto ni belleza, cuando las autoridades, los que mandan, roban el dinero y son tratados como si fueran personas con amnesia, diciendo que no saben nada? ¿Qué lección les damos a los niños, cuándo votamos a políticos que son del partido de los ladrones corruptos, que año tras año repiten la misma acción corrupta e inmoral de robar el dinero de todos?

 

502. Como somos insignificantes criaturas en manos de un universo infinito, es preciso que erremos -pecar para los que creen en el pecado como un castigo de los dioses- de una manera o de otra. Por tanto, el errar es consustancial a la vida, a nuestra vida lo queramos o no. Por eso, es que le hemos de dar la importancia que tiene el errar, hacer algo negativo: todo lo que sucede, sucede en el presente, en el ahora, y ahí se desarrolla todo el drama. Pero nosotros, como somos tan pobres y mezquinos, queremos la venganza, queremos juzgar el pasado, cosa imposible ya que está muerto; por lo que generamos más desorden, más confusión en nuestras vidas.

O sea, que lo que hagamos tiene el valor e importancia que le damos; aunque eso no quiere decir que uno puede hacer lo que le dé la gana; pues si lo hace, ha de atenerse a las consecuencias. Por lo que el pecado es el invento de una institución, de una religión organizada, para intentar poner orden; por medio de las normas, preceptos, dogmas, etc., sanciones, por el miedo, los castigos, la crueldad, la violencia.

 

503. Los corruptos y su corrupción siempre están ahí; porque su estilo de vida es corrupta e inmoral. Es decir, son insensibles, indiferentes, al dolor de los que no tienen como ellos. Y por eso, roban además de cobrar su sueldo, tienen privilegios que nadie tiene. Pero son corruptos, personas indecentes, inhumanas, son los que más cerca están del comportamiento animal: todo para mí, nada para ti.

 

504. La atención completa, al eliminar la división y el conflicto interno, elimina la ansiedad, el miedo y su deseo exacerbado. Pues en la atención total, el pensamiento psicológico que crea el futuro y el pasado no puede operar. De manera que toda la energía entra en toda su máxima expresión posible, afectando a todo el cuerpo, a todo lo que estamos haciendo.

Aunque el cuerpo tiene sus limitaciones propias de la edad que tenga. Pues no hay receta alguna que cambie el proceso destructivo corporal a partir de cierta edad. 

 

505. Comprar y vender, y antes el cambio, es lo más viejo. Y como todos los problemas, que suceden sin parar, sólo nos alteran cuando los tenemos encima. El capitalismo tiene sus maneras; al igual que el comunismo, el socialismo, el cristianismo, el budismo, etc., tienen las suyas.

Hay que verlo, comprenderlo en su totalidad, para que de esa comprensión se genere el orden. Y el orden es una vida no corrupta ni inmoral. 

 

506. Al leer el relato de Liliana, se advierte un gran temor y miedo por todo lo que está sucediendo. Una gran tormenta puede dar miedo, pero también genera una gran belleza. Por eso, creo que debes de descubrir lo que te aterra y mediatiza los sueños de manera que son -los veas- terriblemente arrebatadores. 

 

507. Dar toda la responsabilidad a los demás de todo lo que nos sucede, ¿es eso real, verdadero? A no ser que pensemos que nos han traído aquí, a la vida por la fuerza, algo así como un castigo. Y ahora un salvador nos puede ayudar a liberarnos de las miserias que esta vida nos trae, nos da; agarrándonos a él como unos desesperados.

No lo sabemos, no sabemos por qué estamos aquí viviendo para tarde o pronto morir. 

 

508. Los milagros cuando se consiguen, es porque los reconocemos: es decir, son la consecuencia de nuestros deseos. Y de los deseos, nada nuevo ni verdadero puede suceder ni llegar, que no sea un beneficio propio, egoísta.

Lo verdadero es lo nuevo, es lo que nada ni nadie ha tocado, no tenemos referencia y por eso no sabemos lo que es. Por eso, los creyentes religiosos que esperan un milagro, son unos mezquinos y pobres pedigüeños. Pues si existe dios, él ya sabrá lo que necesita cada cual, ¿no?

 

509. Y que lo comprendan. Porque cuando uno se ríe tiene sus motivos. Pero cuando no se ríe también tiene sus motivos, que debemos de descubrir, comprender.