Torni Segarra

Seleccionar página

 1012. Lo más maravilloso que tiene el vivir solo, uno mismo, es que puedes ser de todos y de nadie. Pues, nadie te atrapa ni a nadie te agarras. 

 

 

1013. Esclavo es aquel que quiere, pero no puede. Y ese querer es su amo y su señor. Pero en el momento que ve todo lo que es su realidad, la vedad de las cosas, es cuando llega su liberación. 

 

 

1014 Mal momento para que a Turquía se la pueda reprender, obligar a que deje de bombardear a Siria. Pues Turquía tiene el mayor campo de refugiados sirios que huyen de la guerra. Y en cualquier momento, puede incrementar el flujo de los refugiados que quien ir al centro y norte de Europa, vía Grecia para luego intentar llegar hasta el Alemania, Austria, Hungría, etc. Es decir, Turquía se ha convertido en un lugar de refugiados, que los contiene y los suelta según le conviene, y que por ello recibe millones de euros; para que siga construyendo campos de refugiados y contenerlos allí; además de ser beligerante en la Guerra de Sira, contra los kurdos que viven allí, y contra los kurdos del Kurdistán. Además de una mala baba contra Rusia.

Y con ese currículo, expediente, los rusos quieren que reprendan a Turquía. Y, claro los que lo tienen que hacer, entre otros, Alemania, como voz hablante de Europa, están atados de pies y manos. Ayer ya se recibió al primer ministro turco, entre sonrisas y amabilidad, en Bruselas, por Angela Merkel. 

 

 

1015. El prejuicio tiene el origen en la ignorancia. Los ignorantes -todos los somos de alguna manera- tienen miedo. Y el miedo es el que carga las armas, primero con palabras y luego con crueldad y violencia.

Uno de los prejuicios más comunes es el miedo a lo nuevo, al que llega, al forastero, al extranjero, hasta convertirse en racismo. Y eso no es cosa de viejos o jóvenes aldeanos y pueblerinos, sino que en cualquier lugar puede suceder. 

 

 

1016. El problema siempre es el aquí y ahora. Pues no se le puede comprar en el supermercado. ¿Cómo llegará el aquí y ahora? No lo sabemos; pero sí que sabemos que la quietud mental ha de estar ahí para que el aquí y ahora pueda ser.  Y la quietud mental sucede, cuando no hay conflicto interno, que empieza por la división interna. Pero la división interna está ahí por el miedo a perder algo, y a veces a ganarlo por la responsabilidad y lo que puede desencadenar. El miedo es la ausencia de inteligencia, es el momento de la ignorancia. Ignorancia que no sabemos por qué nos llega, ya que nacemos con ella.

 

 

1017. Si hacemos de la vida un propósito, por noble y adecuado que nos parezca, entonces estaremos siempre construyendo un propósito. Pero si no tenemos ningún propósito en la vida, entonces el deseo de conseguir ese propósito no podrá ser. Pues todo deseo, es el germen de la división y sus infinitos problemas que provoca.

 

 

1018. Uno no termina pareciéndose a sus enemigos, sino que somos igual que ellos. Lo que pasa es que los retos que nos llegan, no nos provocan tanta maldad como a ellos; son más suaves y de alguna manera los podemos manejar. Todos en las mismas circunstancias, sean pavorosas o lisonjeras, respondemos lo mismo; porque está ahí en ‘yo’, que es lo que nos iguala a todos.

 

 

1019. La mente no controla los sentidos, se convierte en toda una unidad: con el cuerpo, los sentidos y emociones, los pensamiento y deseos. Porque en todo control, está el que controla y controlado, con su división a rastras.

 

 

1020. El premio y el castigo no es cosa de dioses, sino de infantilismo y superstición. Pues los dioses están más allá del bien y el mal -premio o castigo-.

 

 

1021. La prepotencia y la humildad siempre estarán ahí. De manera que hay que gestionar la manera de vivir con ellas teniendo una buena relación; es decir, sin generar división ni conflicto con ellas. Son como unos nuevos vecinos que han venido para quedarse a vivir.

 

 

1022. La única verdad que hay, es intentar ser buenas personas con las que convivimos, con los vecinos, con los que trabajan con nosotros, con la persona que va por la calle y no conocemos, con las personas que viven en la otra parte del mundo.

 

 

1023. Las enseñanzas se tienen que vivir en primera persona, por tú mismo; de lo contrario nada de lo que te digan, leas, no te servirá verdaderamente nada. Has de llegar a la raíz de todo lo que sucede; pero, no importa el llegar, donde llegas, cuando llegas, cómo llegas. Porque en realidad, no hay dónde llegar, eso es una ilusión. Es como ir a la otra parte del mundo porque dicen que allí hay un ambiente propicio para desarrollar la inteligencia; pero cuando llegas allí, ves que existen los mismos problemas que en todas partes con los que tienes que bregar, gestionar, para vivir adecuadamente.

 

 

1024. Aceptemos las situaciones sin oponer resistencia, porque lo adecuado no es el esfuerzo ni la lucha, sino el amor. 

 

 

1025. Falta saber si ese renunciamiento es algo insignificante para nosotros; o es algo que nos desborda, nos desarbola, haciendo que el ‘yo’ vuelva con todas sus desgracias.