Torni Segarra

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1026. Los niños aprenden lo que ven en su familia, en sus casas, en su colegio, en el lugar donde viven. De manera que el niño se acostumbra a un ambiente en particular. Y, cuando ese ambiente no lo tiene, se siente mal, lo busca, lo provoca.

 

1027. Si de tu felicidad no participan los demás, puede que seas un tirano, insensible, que no se conmueve por el sufrimiento de los menos afortunados.

 

1028. El ego es la parte desordenada, que nada más puede traer confusión, anarquía, caos. La inteligencia es la parte que hace lo adecuado, que va a traer el orden.

 

1029. Las personas que nos parecen hermosas, lo hacen posible porque recibimos algo de ellas. La pregunta es, ¿podemos decir que una persona es hermosa si siempre está cuestionando nuestra manera de vivir?

 

1030. Si inquieres divertirte de esa manera, no hay ningún problema. Sólo quiero decirte que estás jugando con nada.

 

1031. Cada cosa que sucede en la naturaleza nos enseña la manera cómo funciona la vida. Pero la vida no se puede enseñar en un sentido escolástico o académico. Aprender es otro de los misterios de la vida. Porque cada vez que aprendemos, exponemos nuestra seguridad de lo conocido, al tener ir a lo desconocido.

Por eso, la mayoría ven la naturaleza, o a una persona, sin ver realmente lo que son. Y de ahí el maltrato a la naturaleza y la indiferencia ante el dolor de los demás.

 

1032. En la inacción, hay acción total.

 

1033. La vida eterna existe, con la tierra y la grandiosidad de la vida, pero no para nosotros. Una vez morimos, se acabó todo para nosotros, no para los que siguen viviendo y naciendo. ¿No sé si lo ves, Claudia? Nosotros también somos animales.

¿Qué sucede cuando muere un perro, un gato, un pollo, una ballena, un gorrión? Nada, el muerto desaparece; todo sigue igual por toda la eternidad. Los hombres, como los animales, todo lo que tiene vida, siguen naciendo, creciendo, muriendo; al igual que los mares y océanos, ríos y volcanes, las altas montañas, los suaves valles y llanuras. Todo sigue igual, aunque transformándose, cambiando sin cesar.

 

1034. A dios, a los dioses, no se les puede comparar ni con el sol ni con un ciego. Ellos están más allá de la mundanalidad, ilusión e ignorancia humana.

 

1035. No te hagas ilusiones que cualquier día caerás. Y si te levantas volverás a caer, pues la vida es destrucción, amor y construcción.

Por aquí donde estoy viviendo dicen, cuando alguien cae un porrazo -se resfría, se rompe un hueso, o alguna desgracia-, hasta el otro pero que tarde. ‘Hasta el otro’, porque eso quiere decir que seguimos vivos; ‘que tarde’, cuando menos vengan mejor.

 

1036. Hay una fuerza que es favorable a nosotros, que nos ayuda; y otra que no es favorable y va contra nosotros. Cuando la energía que va contra nosotros es más poderosa que la favorable, es cuando enfermamos y nos puede destruir. ¿Por qué no nos destruye; y seguimos con vida?

 

1037. El oído como todo en la vida, nos puede llevar al cielo o al infierno,

 

1038. ¿Cómo lo sabes? El que dice que sabe, es que no sabe. Pues, todo no se puede saber.

 

1039. No sabemos cuál va a ser el final para todo; pero eso no importa. Lo que importa es lo que hagamos ahora; porque según lo que hagamos ahora, eso va a afectar y a determinar lo que suceda después, mañana.

Así que cada uno es dueño de lo que haga, de su actitud ante los problemas, los retos. Y los retos son toda la vida entera: cómo caminamos, cómo comemos, hablamos, cuál es la relación que tenemos con los que están a nuestro lado, conviven con nosotros en el trabajo, en el instituto, en la universidad. Pues de esa relación va a depender nuestro futuro; ya que sin una buena relación nada tiene sentido ni valor. Ya que, seguirá la división, la indolencia, la indiferencia ante todo lo que sucede.