Torni Segarra

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2140. En la actual situación en Cataluña, las palabras sobran, sólo hay que decir si uno quiere o no la libertad, la intendencia. Pues, esa necesidad de libertad, que es amor, es lo que va a determinar todo lo que se haga; ya sea por los políticos, por los que los votan, o por cualquiera que sea que vote o no.

Hay unos que todo lo que se relaciona con la palabra libertad lo encuentran peligroso: todas las instituciones, ya sean religiosas, como el Vaticano y su Papa; como las monarquías y sus reyes; tribunales y sus jueces; los ejércitos, etc. Es decir, cuanto más carca y facha somos, más miedo se tiene a la libertad. Y como la libertad es amor, nos podemos imaginar dónde estamos y con quienes tratamos.          

 

 

2141. La solución para los problemas medio ambientales está en la capacidad de ver cada uno, que la vida de derroche que llevamos, es inviable; ya que la naturaleza no puede reparar todo el mal que le hacemos.

Es como si le damos a nuestro estómago más comida de la que puede digerir.

 

 

2142. El problema de los intelectuales, eruditos, academicistas, es que no viven en sus vidas todo lo que saben, predican.

Por otra parte, nada se puede transmitir ni enseñar; sólo podemos informar, como un aviso informativo, de la dirección.

 

2143. Creo que ese cuento del peligro del referéndum sobre la libertad e independencia, ya no cuela. A las derechas, más aún a las extremas, les gusta jugar a la amenaza de que viene el lobo. Mientras tanto ellos se dedican a robar, a la corrupción total en todos los ámbitos, a desmantelar el estado del bienestar, privatizándolo todo, arruinando los servicios sociales; dedicándose a cubrir y pagar las quiebras de los grandes bancos, que han sido arruinados por sus dirigentes ladrones. Todo ello, haciéndose los señoritos ricos que tanto admiran y por los que tanto suspiran; de lo contrario no lo consentirían. Así que, esa es la marca de la derecha, de la extrema derecha. Siempre ha sido así; y siempre lo será, pues no se puede servir a la vez a dios y al diablo.

Si se dedicaran a gobernar de una manera verdaderamente demócrata, no tendrían esos problemas que generan sus agravios, sus desigualdades, sus autoritarismos e injusticias irracionales. Pues, las reclamaciones de libertad e independencia, prosiguen y aumentan. Y todo eso no se puede despachar como si fuera algo que nace de una pared; detrás de esas reclamaciones hay millones de personas, que necesitan esa libertad ya que se trata de su respeto, de su dignidad, de la dignidad humana.

 

 

2144. Las palabras por sí solas llevan su significado; el ver más o menos en ellas, depende de nuestro condicionamiento. Por eso, se dice: ‘El que no sea cofrade que no coja su vela’.

El problema está en que tú encuentras que es un derecho irrenunciable defender tu país, tu bandera, etc., y los otros dicen que también tienen los mismos derechos que tú a defender su país, su bandera, etc. Y entonces, llegamos a lo de siempre, a querer interpretar las palabras: ¿qué es un país, un derecho, un agravio, una verdadera bandera que los otros desprecian y dicen que no es la verdadera? ¿Qué es una verdadera democracia, con su justicia, su lógica, su racionalidad?

Y, finalmente, después de toldo, está el problema de la paz, de la ausencia del conflicto, de la violencia, del terrorismo, de los golpes de estado por los militares que desembocan en guerras civiles y sus asesinatos en masa. ¿Qué queremos pues: paz o violencia, guerra; armonía, concordia, facilidad en el vivir, donde la dicha está a raudales, en lo que hacemos y nos hacen? Si queremos la dicha a raudales, eso no sale de la pared; si queremos vivir sin tenernos miedo, con libertad, donde la relación es fácil y graciosa, hay que hacer algo. Y ese algo, es el respeto total a los otros. Para que haya respeto, ha de haber igualdad total, sin privilegios adquiridos antes, en la antigüedad o recientes, ahora; comprender desde la raíz que uno es como el otro, al que observamos, tenemos delante: tenemos las mismas necesidades físicas, materiales, así como las psicológicas, espirituales.

Si somos afortunados, sensibles, y lo vemos, entonces sabremos lo que tenemos que hacer para que los problemas no nos desborden, y activen a la fiera que cada uno llevamos dentro.

 

 

2145. Por eso, los problemas de las personas sólo tienen una solución psicológica, de comprensión de la realidad de lo que es la vida; de comprensión de cómo funciona el pensamiento, la mente. Y esa comprensión total es la que hace que llegue la compasión por los demás; mientras no sea así, seguiremos destrozándonos de todas las maneras que tenemos a nuestro alcance.

El problema es muy grande, es tremendo, pues es la vida de cada cual sin tener que colisionar con los otros; pero sin menoscabo ni perder la dignidad, porque eso acrecienta y da alas a la maldad, a la brutalidad, a la crueldad.

 

 

2146. El grave problema de los ricos es que lo que ellos roban, reciben en prebendas ilegales, no contribuyen a la hacienda pública, etc., lo hacen a los menos afortunados, a los pobres. Con lo que estos desafortunados, que viven en la miseria, se ven obligados a robar a los ricos, que son los que ilegalmente han acumulado la riqueza. De manera que el círculo de brutalidad, de crueldad, de insensibilidad se cierra y prosigue sin final.

 

 

2147. Cuando no vemos la realidad de lo que son las cosas, es cuando empezamos a querer resolver los problemas que no están en el presente, en el ahora. Pues el estado neurótico se avanza inventando el hecho que creemos que será.

 

 

2148. Los que mandan en el mundo son los que hacen y deshacen los problemas, los conflictos, las guerras y sus asesinas armas. Entrando en bucle del que no pueden salir, pues esa economía tan derrochadora de vivir los tiene atrapados; de manera que escapan hacia delante sin llegar a la raíz del problema para intentar resolverlo. Por lo que la guerra, su preparación en los cuarteles, siempre está presente en sus vidas.

 

 

2149. En las guerras se dice que quieren eliminar al enemigo. Pero una vez entrado en la dinámica diabólica de asesinar, llega un momento que no se sabe bien quién es el enemigo y el amigo. Por lo que, se lanzan bombas a objetivos donde viven civiles, personas donde nada tienen que ver con las masacres de las guerras.

Sucede lo mismo que cuando hay tanta facilidad de llevar y usar armas de fuego, siempre se usan de una manera indebida, neurótica enfermiza, por desequilibrados y amargados.