Torni Segarra

Seleccionar página

203. No es temor. Es lo que es, lo que representa, lo que genera: todo lo viejo, lo carca, lo que ya no sirve para poder vivir todos, vistan como vistan, piensen como piensen, vivan de la manera que vivan. Y es que le tienen miedo a la libertad. Pues como son o representan a los ricos, tienen miedo pues tienen mucho que perder.

 

204. ¿Cuál es tu solución a los problemas, pues si lo destruyes todo no querrás vivir en la intemperie, verdad, tendrás que hacer alguna propuesta seria, que lleve en ella implícitamente la solución que ha de pasar porque haya el menos desorden posible, entendido éste como la falta de respeto, los agravios, las injusticias?

 

205. ¿Desde cuándo si uno dice que quiere vivir en libertad -no en una dictadura militarista, etc.-, ha de tener miedo a esa libertad y lo que genere consigo? Cuando llegó la revolución industrial, los carcas, los fachas, no la querían, porque los trabajadores también querían participar de los beneficios, es decir, que les subieran los sueldos, que les concedieran derechos laborales, las vacaciones, y el no trabajar de sol a sol, el derecho a votar para las mujeres, el fin de la explotación mediante el trabajo infantil.

Y resulta que todo eso, ahora parece tan lógico, tan adecuado que se pidiera, reclamara, y se consiguiera. Pero no salió de la pared, esos avances en el humanismo para conseguirlos, hubo conflictos, muchos muertos y desgracias, hombres y mujeres en prisión.

¿Queremos pasar por eso otra vez -ese dolor de la violencia, esas muertes y sus desgarros, esos odios que se heredan y persisten- cada vez que hay que cambiar las estructuras porque se han hecho viejas y ya no sirven para poder convivir entre nosotros? 

 

206. Ser demócrata: Aunque lo que digas y propongas va en contra de mí, no hay ningún problema que sigas en esa actitud. Pues la democracia se basa en la libertad de expresión, de proponer reformas, nuevas leyes, para que la convivencia sea más justa, y, por tanto, genere orden -que no es ni tuyo ni mío, ni de nadie, sino la realidad, lo que es-. 

 

207. ¿Qué entiendes por: ‘la voluntad inicial de los votantes’? Votantes hay muchos no solamente los tuyos. Así que, hay que aparcar las ilusiones imposibles y atenerse a la realidad que son los votos contados. Y al final de todo, lo que cuenta es el montón de votos con tal de conseguir el poder, fin último del político. Ya que es de la única manera que puede hacer realidad sus ideas y maneras humanistas, demócratas, o no. 

 

208. Entérense de qué va la democracia, cómo funciona, cuáles son sus maneras, y si hay algo mejor que ella. Pues en democracia tan importante es ganar como perder. 

 

209. Te has olvidado de unos cuantos ladrones bien gordos que son amigos de los que mandan y van de arriba abajo por la calle. Si miras sólo una parte del cuadro de la corrupción, y sólo ves a tus enemigos, entonces tú mismo también eres corrupto. 

 

210. ¿No se han dado cuenta que los socialistas, por la fuerza de sus hechos, los actos de humanismo, siempre son demasiado avanzados, modernos, para ustedes que aún siguen pensando con el viejo estilo de ordeno y mando -es decir, hago lo que me da la gana-?

Su estilo siempre ha estado acabado. Y, ahora, que es lo que importa lo sigue estando más. Porque cada vez se ve más claro, ya que la sociedad siempre avanza hacia más libertad, más respeto, más igualdad, más socialismo o comunismo, o como lo quieran llamar. Y esa es su asignatura pendiente: el respeto por todos, pues todos somos iguales en derechos y obligaciones. 

 

111. Por fin los socialistas han hecho algo moderno, progresista: ponerse del lado de los menos afortunados, los que menos tienen, los explotados, los maltratados, los pueblos que buscan su liberación de los que los oprimen. ¿Les suena esa música, ese ritmo, ese humanismo, esa compasión? Eso es la izquierda en acción.

Que, por cierto, cuando la derecha la escucha se pone a temblar. No por miedo, sino porque sabe que ha llegado la hora de hacer justicia, de reparar agravios, hacer la

Revolución no violenta, sino la de la más pura lógica, que es llenar los vasos vacíos porque los que ya están llenos no les cabe más y les sale por todos los bordes. 

 

112. Cuando yo soy tú. y tú eres yo, todos somos lo mismo. De modo que, si tú sufres, yo también sufro, ya que estamos implicados totalmente en la vida. 

 

113. Si vas a algún lugar donde no se paga, avisas y nos iremos allí.

Si no pagamos no habrá nada, será la anarquía y más locura. Lo que tenemos que hacer es apuntar bien a quiénes votamos, si son ladrones a ninguno. ¿Quiénes son los ladrones? Todos. Pero los que más roban son los ricos, los más ricos, porque necesitan más, gastan y derrochan más desde siempre, están acostumbrados a eso desde varias generaciones. 

 

214. Quieren cambiar lo incambiable. ¿Qué ve uno por la calle, toda clase de personas, no, los que nos gustan y los que no? Pues en un parlamento, todo lo que hay por la calle, de alguna manera está allí. Y el que no lo comprenda, es porque tiene un problema mental -no se ha desarrollado-, pues lo quiera o no, le guste o no, esas personas que algunos ven extravagantes, han de estar allí cuatro años por lo menos. Así que, vayan preparándose que aún no ha empezado la función. Pues la función empieza cuando comiencen a dirigirse la palabra, a discutir, a protestar, a hablarse de tú a tú, a calentarse y hervir la sangre, etc. Tal cual como hacen los viejos diputados encovados, de alguna manera atrapados en sus asientos. 

 

215. No crees que decir públicamente cuál es tu preferencia a la hora de votar o no votar a favor de una opción política, es algo contraproducente; tanto para ti, como para los demás. ya que los comes el coco.

O tal vez lo haces porque tienes miedo de perder el trabajo si no les demuestras que eres un gatito doméstico, servicial, de sus dueños. 

 

216. Y al revés también. Pues todos somos iguales, ya sean mujeres u hombres. Todos deseosos de conseguir placer, seguridad, algo a que agarrarse. Sin darse cuenta que la seguridad no existe. Sólo existe la absoluta inseguridad para todos. Por lo que al querer conseguir algo que no existe, nos dividimos de la realidad, de lo que es, y empezamos a generar todo el desorden que está en todas partes donde uno vaya. 

 

217. Esto tiene que verse en realidad lo qué es. Pues la tierra es como una gran prisión para todos los que viven en ella. Entonces, ¿cómo se puede hacer algo diferente, distinto de lo que siempre hacemos?

Por eso, en realidad el cambio no es hacia fuera, sino hacia dentro. Si uno está bien, en paz, lleva una vida de orden, no necesita grandes aventuras ni cambios ni acciones sorprendentes.