Torni Segarra

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678. ¿Estamos seguros de que el espíritu es una realidad?  ¿O, es un invento como el alma, el atman hindú, la mente?

 

 

679. Lo que tenemos es un hecho; lo que tiene que venir, es una idea, una ilusión, un deseo personal. Ir en pos de una idea es entrar de lleno en el ámbito del yo’ y sus ilusiones que él cree que son reales.

 

 

680. ¿Ese juego de morir alguien para salvar a otro, por qué se hace, es algo espontáneo, algo que estaba más allá del ego de mesías, del único salvador? Todo lo que tiene un motivo, está mediatizado por el ego, el ‘yo’, el egoísmo, es decir va a reproducir el desorden y la confusión con la que vivimos.

 

 

681. ¿El deseo se puede purificar del ego, del ‘yo’? Si se puede, entonces ese ego y su deseo desaparece. Porque, todo deseo que es una proyección en el tiempo, nos divide del presente, del ahora.

 

 

682. Para eso hay que comprender el deseo. El deseo es una navaja de doble filo: por una parte, nos da la energía y por otra -si no se entiende- esa misma energía en exceso nos destroza, nos lleva a la miseria. Pues la propia esencia de ‘yo’ siempre es más y más, que incluye esa posibilidad de quitar, reducir. Pues el deseo no es selectivo, lo abarca todo, opera en todas direcciones.

 

 

683. Para eso hay que comprender el deseo. El deseo es una navaja de doble filo: por una parte, nos da la energía y por otra -si no se entiende- esa misma energía en exceso nos destroza, nos lleva a la miseria. Pues la propia esencia de ‘yo’ siempre es más y más, que incluye esa posibilidad de quitar, reducir. Pues el deseo no es selectivo, lo abarca todo, opera en todas direcciones.

 

 

684. Ese verbo ‘sé’, que dic: sé amor, sé luz, sé paz, sé gozo, etc., quiere decir que no lo somos. Por tanto, lo importante es, ¿cómo llegamos a ser todo eso que nos parece tan sublime, perfecto, sagrado?

 

 

685. Luego lo importante, es la felicidad. ¿Y, cómo llegamos a la felicidad? Si usamos malos materiales, es decir, si no somos felices ahora cuando vamos hacia ella, la felicidad no podrá ser. ¿Comprendes la pregunta? Pues, la misma pregunta lleva en sí la respuesta. Nosotros no queremos jugar a esa profundidad, nos basta con el entretenimiento.

 

 

686. Posiblemente el amor no es posible, como tampoco lo es la no violencia, el abstenerse de hacer algún daño, ser perfecto y sin error. De manera que hemos de vivir con eso que realmente somos: mezquinos, miedosos que nos agarramos a cualquier persona o cosa, sin darnos cuenta que la estamos destruyendo, así como ella también nos destruye a nosotros.

 

 

687. El tiempo no lo pone todo en su lugar, es cuando nos damos cuenta que no somos nada y que no podemos hacer nada, y lo dejamos todo, cuando todo puede suceder, aunque sin saber cuándo.

 

 

688. Lo que no comprendo es ¿por qué si dios, creador todo poderoso del mundo, de todo lo que existe, nos ha hecho criaturas tan imperfectas y según algunos dicen que ahora quiere hacernos perfectos? ¿Tiene esto sentido, o es todo como un cuento para niños, como lo es el Papa Noel, los Reyes Magos de Oriente, que dicen que vienen cada año a dar juguetes a los niños?

 

 

689. Lo nuevo, lo que ha de venir, no ha sido ni tocado ni visto por nadie. Pero lo cierto es, que lo nuevo si ha de llegar llegará.

 

 

690. ‘Mientras más oscuro ves tu camino, más cerca estás de encontrar la luz’.

O, no. Si no es que deseas el fin, la muerte. Porque nadie sabe lo que nos depara la vida hasta el mismo instante de morir.

 

 

691. Nunca habremos amado bastante, pero ese no es el problema porque nosotros somos como somos, limitados, con los pies atrapados en la tierra que pisamos. Entonces, el mismo reconocimiento de lo que somos es lo que nos llena de amor.

 

 

692. Cuando rechazamos a la persona que nos pide perdón, somos incomprensibles con el dolor que provocamos, a esa persona que nos ha hecho un daño y quiere el perdón. De manera que se han invertido los términos: el verdugo pasa a víctima; y ésta a verdugo.

 

 

693. Toda esa macabra manera de vivir, de esclavizar, de hacer un genocidio, de robar forzando todas las situaciones, es lo que ahora nos hace vivir entre ladrones y corruptos que son empleados del Estado. Antes lo hacían con las colonias del imperio, ahora, como no han cambiado, lo hacen en Ayuntamientos, en oficinas gubernamentales, en todos los ámbitos del Estado.

Y de ello, nos podemos imaginar el mal, la maldad, el sufrimiento y el dolor que genera: pues esos ladrones lo que roban es la comida de los pobres, sus pensiones raquíticas, al igual que los sueldos, son el empobrecimiento de todos los servicios sociales más básicos, hospitales, residencias de ancianos, centros psiquiátricos, de salud, etc.; además, de la baja calidad, de la degradación en las Escuelas, Institutos. Universidades.