Torni Segarra

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2220.  Puede que tenga astenia primaveral. Pero lo curioso, es que los demás le ganan, le pueden; no les afecta la astenia primaveral. Por lo que, ha de haber algo más.

 

 

2221. La crisis no es lo que queremos, ya que eso abre la puerta de la inseguridad; lo que queremos es el placer de creernos seguros. Y para ello, nos hacemos agrios, indolentes e indiferentes, todo un drama para la vida que es toda ella sagrada. Ahora bien, si hacemos un problema de esas actitudes, entonces estamos en el mismo sitio del desorden y la confusión.       

 

 

2222.  Todo no es negativo ni positivo. Todo depende de las circunstancias personales, su uso, su cantidad. Pues, el condicionamiento de cada cual determina el resultado de cada acción. Aunque, si en la base está la liberación de la estupidez e ignorancia, el resultado hagamos lo que hagamos, ha de ser positivo.   

 

 

2223. Una de las cosas que más enloquece es el miedo. Para estar libre del miedo, hay que estar limpio, no ser corrupto ni inmoral.  De lo contrario, se ven enemigos por todas partes; hasta el extremo de ver en todo, y en todos, un peligro.

Pero, ser limpio, no corrupto ni inmoral, es mucho para algunos, por lo que se dejan llevar por la amargura, la brutalidad, crueldad, la violencia, como si fuera algo que no se lo pueden quitar de encima. El precio de la liberación les parece muy caro, elevado, por culpa del miedo que los tiene atrapados, colapsados, aislados, rodeados de altos muros por todas partes. Es su desgracia e infortunio.

 

 

 

2224. No podemos huir de lo que es la vida: hoy cantamos alegres y felices, pero mañana puede que lloremos amargamente. Por eso, uno no se pierde ni en la fiesta ni en la alegría, ni en la tristeza ni en lo desagradable.

 

 

2225. Lo que es negativo -si no se corrige-, va a generar una cadena de consecuencias que se multiplican cada vez que intentamos huir de ello, como solución. Ese es nuestro destino; por lo que sólo falta ver cuál será el final. Pues, en cada cosa que hacemos, hay algo que nos salva milagrosamente: se inventan medicamentos, remedios, utensilios, máquinas, todas las circunstancias no son del todo negativas, etc., por lo que proseguimos con nuestra actividad desordenada, excesivamente destructiva.

 

 

2226. ‘¿Qué fuiste en el pasado?’

¿Quién lo sabe? Creo que con lo que tenemos entre manos, el presente, ya es suficiente. Pues hay que tener la mente descondicionada, libre, ágil, fresca, para poder responder adecuadamente cada reto que nos llega.

 

 

2227. Cuando juzgamos a alguien, no lo hacemos, pues sólo lo podemos describir. Pues cuando juzgamos, no nos damos cuenta que la persona es como su condicionamiento le obliga ser. Y, eso mismo nos sucede a cada uno de nosotros.

Por lo que el juzgar no puede ser; ya que para juzgar se supone que el juzgado puede optar a la hora de actuar.

 

 

2228. Perdonar es halagar, o tener miedo a los otros. Por eso, cuando alguien está limpio no tiene sentido el pedir perdón: porque no puede haber ofensa ni daño hacia los otros.

 

 

2229. Para que las heridas sanen, míralas atentamente, pero no discutas con ellas para vencerlas. Pues toda curación necesita tiempo. Aunque las heridas psicológicas se curan sin tiempo; ellas lo hacen instantáneamente, sin tiempo, lo hacen ahora, en el presente, como cuando de pronto aparece alguien inesperadamente, o se ve un relámpago en la noche.

 

 

2230. Perdonar para ganar la paz, no tiene sentido, es algo político, burocrático. Pues si nosotros estamos en paz con alguien, que no lo estábamos, eso se nota porque está dentro de nosotros. Es decir, lo importante es lo que somos, lo que somos internamente; y todo lo demás, la vida y sus maneras, ya se encarga de transmitirlo e informarlo.

 

 

2231. Cuando somos lastimados, si estamos atentos a todo lo que está sucediendo, nos movemos con eso que nos llega, con eso que nos está sucediendo. Y entonces, de esa atención profunda, nace la inteligencia, que es comprensión total de lo que está sucediendo.        

 

 

2232. El silencio es una agresión, cuando hay indiferencia, desprecio, infravaloración. El silencio y su maravilla, para que lo sea, no ha de ser mi silencio, o su silencio, que se impone. El silencio, eso tan sagrado y sanador, ha de ser sin conflicto, sin división, sino todo ha de estar unido. Uno lo tiene que ver, sentir como siente el sonido que llega a nosotros, como sentimos a la persona que nos habla y tenemos delante.             

 

 

2233. El silencio interno no es lo contrario del ruido. El silencio, es esa energía que es capaz de estar en medio del ruido, sin serle molestia ni obstáculo, para hacer lo necesario en ese momento.          

El silencio, no puede ser lo contrario de nada; ya que eso implica división, conflicto.