Torni Segarra

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694. ¿No es una temeridad decir que siempre estaremos al lado de nuestra hermana, amiga, madre o padre, marido o esposo? ¿Cómo podemos saber lo que va a suceder si todo está en movimiento, cambiando, si nuestras vidas están sujetas al albur de nuestro destino insondable, inescrutable?

Los retos llegan sin parar, y van a seguir viniendo con su capacidad desestabilizadora; de manera que nosotros sólo podemos vivirlos sin saber lo que nos deparan.

 

695. La observación sin opción, sin juzgar, nos aquieta todo nuestro ser, no sólo una parte de la mente. Y con eso ya podemos ser uno con la naturaleza, las personas, todo el universo.

 

696. Siento decirte, que también eso que se dice para de los demás, se puede decir contra la Biblia; pues, ésta, aunque promete el paraíso no lo puede demostrar con hechos. De manera que es como todos los libros llamados o no sagrados: unos vendedores de cielos, paraísos, glorias, premios. Ah, y para los malos el infierno.

 

697. El amor no hay que entenderlo, sólo vivirlo. Pues el amor es algo íntimo, personal, que puede ser incomprensible e irritable para los demás; a no ser que se esté en la misma frecuencia energética, que une y determina, hace posible el amor.

 

698. ¿En qué hay que tener esperanza? ¿En los políticos, en los religiosos, en los intelectuales, en el hombre moderno de acción? Todos han fracasado, y fracasan, por lo que la esperanza es una utopía como lo es el comunismo, el cristianismo. la no violencia.

Sólo cuando uno ve toda esa tontería de los inventos de los no hechos, es cuando sabe lo que tiene que hacer para que, su vida sea capaz de generar el orden necesario, para que algo nuevo, incontaminado pueda ser.

 

699. Cuánto gasto de energía y destrucción de la naturaleza, para ser idolatras, adorar a una piedra.

 

700. Cuando nos liberemos de todos los miedos, los prejuicios, las culpas, etc., tendremos que gestionar todo lo que gestionamos ahora, sólo que veremos con tanta claridad que ese gestionar es como un gozo. Es decir, todo es igual como antes de la liberación, sólo que no puede la maldad con nosotros, con respecto a la mayoría que viven en desorden. Aunque, si un reto fuera demasiado dramático, demasiado doloroso, tal vez también iríamos a la deriva como un barco desarbolado.

 

701. Los animales que conviven con nosotros, gatos, perros, etc., no nos quieren por el cariño que sienten hacia nosotros, lo hacen para hacernos la pelota, adularnos, lamernos los pies; ya que ellos, a la fuerza se han convertido en servidores del macho alfa que son los cuidadores, o como se dicen también los dueños. Pues les dan de comer y beber, les sacan a pasear y hacer sus necesidades, etc., de manera que se han convertido en presidiarios en nuestras manos, somos con los únicos en quien confían. Pasar varias horas encerrado solo en un apartamento un perro, hasta que llega su cuidador y lo saca, debe de ser un éxtasis para el perro. Y por tanto, se lo paga siendo capaz de humillarse indeciblemente.

 

702. Esa es la trampa en que están atrapados los cristianos, pues la ley es estricta e incuestionable: ama a los demás como te amas a ti; ama a tu enemigo, al extranjero, el contrario; se pacífico, devuelve bien por mal, ofrece la otra mejilla cuando te hagan daño, mal; dar de comer al hambriento, posada al peregrino, agua al sediento, ropa al que no la tenga. Y, no matarás, siempre perdonar a los que nos ofenden, porque sin perdón el amor no puede ser.

De manera, que uno ha de ser humilde, sincero y decir: ‘Yo no puedo vivir de esa manera’.  Y eso mismo les pasa a los comunistas, que dicen que todo es de todos, que hay que repartir lo que hay, que hay que ser completamente igualitarios y justos en los beneficios. Pero tampoco pueden vivir de esa manera. Así que, si somos sinceros, y asumimos nuestras carencias, no justificaremos sin cesar nuestra hipocresía, ni la veremos como una derrota, sino como algo que es la consecuencia de creer en algo que no es posible hacerse realidad. Por eso, toda creencia al no ser un hecho sino una proyección mental, genera división y desorden en nosotros. Porque al caer en la trampa de la creencia, queremos adaptar la realidad, nuestra realidad, a la realidad inventada, que es la creencia, generando un conflicto entre lo que es, la realidad, y la otra realidad que uno quiere que sea.

Y finalmente llega el desastre del querer obligar a los otros a vivir como no se puede, con las creencias, y por eso se hacen inquisiciones, llegan dictaduras, guerras.

 

703. Cuando vemos que todo es dualidad, entonces acontece lo no dual.

 

704. Gracias por la información. Pues, sin información no puede haber visión, percepción, ni instrucción. Y sin instrucción vuelve la ley de la selva; pero con el agravante, que nosotros somos conscientes de todas sus maneras, no como los animales que no lo son, no sufren como nosotros.

 

705. La gratitud llega después de haber comprendido cómo funcionamos, de pedir perdón. Pues sin perdón no puede haber amor. Y sin amor tampoco puede haber gratitud; sino que lo vemos todo como una amargura.

 

706. Cuando tenemos amor, es preciso que nos amemos, de manera que todo se puede hacer en todas direcciones. Y allí estará el orden, porque lo llevamos en nosotros.

 

707. Los pensamientos no se pueden cambiar, se tienen que comprender; ya que el pensamiento, la mente, son ingobernables.

 

708. El propósito de la vida es vivir en armonía, en paz. Y para ello, hemos de comprender cómo funciona la vida, cómo funcionamos, cómo opera el pensamiento y su invento, que es el ‘yo’.