Torni Segarra

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753. La libertad es amor. Es en libertad donde podemos aprender para poder seguir siendo libres.

 

 

754. El amor no tiene preferencias, ni hace distingos, ni compara ni contrasta a las personas, pues a todas, la ve por igual, la misma cosa: seres vivientes, llenos de vida, merecedores de respeto.

 

 

755. ¿Por qué te habrías de avergonzar por algo que haces, que consideras adecuado? Tal vez, es que en lo profundo de ti no tienes claro eso que crees hacer con tanta normalidad.

 

 

756. Es, al contrario, es al revés, uno que no tiene amor, ha de ir a lugares donde sí que lo haya; para que vea, se informe, observe, que hay algo más que su manera de vivir.

 

 

757. Tanto vivir con personalidad impuesta, viviendo gregariamente, como viviendo individual e independientemente, si ahí está el amor no importa de la manera como vivamos.

 

 

758. Lo que se dice, se muestra, se explica, no es lo real, lo verdadero, porque está mediatizado por el momento cuando se explica, y mediatizado también por el que lo informa, ya que todo eso es estático: cuando la realidad, la vida, lo verdadero, siempre está moviéndose, cambiando.

 

 

759. ‘Si reparto entre los pobres cuanto poseo, y además aun si entrego mi cuerpo para tener de qué enorgullecerme, pero no tengo amor, de nada me sirve’. ¿El más y más no es el deseo de alcanzar algo? ¿No es el ego, el ‘yo’, el que siempre está queriendo realizarse con nuevas experiencias, que ya conoce, pero que el precio a pagar es estar dividido? Y si hay división hagamos lo que hagamos, va causar el mismo desorden y caos, que el que pretendemos eludir descartar con nuestra incesante acción.

 

 

760. Hay algo que demuestra en la confusión en que vivimos: aprobamos que los grandes felinos en África y otros sitios, acosen, persigan y maten a los animales para alimentarse y poder así sobrevivir, ¿no? Pero, sin embargo, nuestra cultura, cuentos literarios, leyendas y narraciones, están repletas de deseos de criminalizar al lobo, que no es más ni es menos cruel que un tigre o un león.

Pues bien, encontramos justo, que un gato devore los ratones, ratas, pájaros, lagartijas, etc., y, sin embargo, ¿por qué ese odio y antipatía hacia el lobo, si hace lo mismo que cualquier animal -incluidos nosotros-: matar para comer para poder sobrevivir?

Además, encontramos justo y adecuado, que las víctimas se defiendan, luchen por todos los medios para no ser devoradas.

¿Podemos ver ese mismo drama en el ámbito y las relaciones entre las personas, saber darle el justo lugar y momento -porque nos guste o no, está ahí-?

 

 

761. ‘La vida es una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir’. Si no ya estaríamos muertos. Es el mayor misterio que hay, ¿por qué unos mueren al poco de nacer, y otros mueren al cabo de unos días, semanas, meses, años, y nosotros no morimos, todavía estamos vivos?

 

 

762. Los animales, no piensan ni creen en dios, ni los árboles, etc., muchas personas les es indiferente, o son contrarios, el tema de dios, y los hay que viven cien años.

 

 

763. Por suerte o por desgracia, nada es nuestro, todo es una dación. La demostración es que en un instante todo se puede romper, perder, desaparecer para siempre.

 

 

764. La vida si nos quiere vivos sabe lo que tiene que hacer: darnos un respiro, no matarnos.

 

 

765. ‘Es bonito tener sueños mientras no se conviertan en fantasía. ¿O es lo contrario? Es imprescindible fantasear para mantener los sueños’. Los sueños si ya sabemos lo que van a ser, es lo viejo, nada nuevo Y entonces, ¿qué valor tiene eso que queremos? Pues, al saber lo que queremos, nos lanzamos a por ello, sin importarnos el precio que hayamos de pagar; de esa manera, nos hacemos brutales, crueles.+

 

 

766. Las metas, los éxitos, cuando los buscamos ya estamos perdidos; porque es tanta la necesidad de eso que hemos proyectado, que se convierte como una droga. Esta vida que llevamos trabajando largas jornadas, para alimentar la vanidad en el vestir, del viajar, o de cualquier otra cosa que nos proporcione placer, es lo que nos mantiene atrapados, sumisos, obedientes.

 

 

767. ¿No es el apego tener miedo a la vida, a la muerte, a la soledad, como a las personas? Y, por supuesto a perder la casa y sus muebles, el equipo de música, el ordenador, al coche, la ropa; porque somos todo eso; hemos ido a comprarlo, a elegirlo, le hemos dedicado tiempo y le damos mucho valor. Así que, sin darnos cuenta estamos apegados a todo eso.

Nosotros no podemos ir contra lo que es, la realidad, porque somos como somos. Ahora bien, puedo darme cuenta que estoy apegado a todo lo que es la vida, puedo ver el gran problema que eso es, sin ponerme neurótico, sin huir de ello, irme al campo, a un rincón allí escondido. Pues si me doy cuenta, entonces todo se convierte en un juego de apego y desapego. Es decir, me doy cuenta que cuando compro algo, una nueva camisa todo el proceso del apego se pone en acción, entonces me muevo todo el tiempo con él, sin querer reprimirlo, sin tocarlo, simplemente ver qué sucede.