Torni Segarra

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2262. Respecto de Jesús y los pobres:

Un día iba Jesús por una calle de Roma; y vio a un pobre que estaba pidiendo limosna. Jesús, le dijo: ‘¿Cómo estás? ¿Cómo te va?’ El pobre le respondió: ‘Va mal, muy mal; no me dejan entrar en el Vaticano’. Y, Jesús le respondió: ‘No te preocupes a mí tampoco me dejan entrar’.

 

 

2263. Creo que si a unas personas serias, se les diera la completa libertad para informar, por todos los medios, de lo qué es la monarquía, sin miedo a la autoridad y las represalias, en poco tiempo la mayoría de las personas sencillas, trabajadoras, al saber realmente lo que son las monarquías, rápidamente se harían republicanas. Pues las monarquías, para que sean, al nunca tener la posibilidad de votar en su contra como se hace con los partidos políticos, necesitan algo como una especie de mafia. Pues se les pueden hacer regalos de yates, coches de alta gama, etc., por personas que se dedican a los negocios, adineradas. Pero claro, esos regalos han de tener su contrapartida por medio’ de favores a nivel gubernamental, actuando corruptamente, sin que el funcionariado puede denunciarlo; pues ello significaría la posibilidad de la pérdida del empleo.

 

 

2264. Aparte de la rusofobia de siempre, desde que los bolcheviques aniquilaron a los Romanov y su monarquía, cuando en Kiev aún reinaba la anarquía, la violencia y las matanzas, los Estados Unidos les dieron para apoyarles una cantidad de dinero, y cuando John Biden llegó les prometió más millones de dólares.

Es decir, es la geo estrategia similar a la de Cuba.

 

 

2265. ¿No estamos tratando de vivir en libertad? La libertad es tanto perder como ganar. ¡Ahí vemos quién somos!

 

 

2266. ¿No queremos vivir en libertad? Libertad es perder y ganar. Ahí vemos cómo somos.

 

 

2267. En la huida hay una pérdida de energía, pues no se atiende a lo real, lo que está sucediendo; sí, hay división.

 

 

2268. Si hay libertad, somos todos más vulnerables. Lo importante es lo que queda: ¿odio o amor? Sólo ganar, no.

 

 

2269. Puede que no sepamos lo qué es la libertad. La libertad es un estado de inocencia, donde el ‘yo’ no puede operar; y, por tanto, somos vulnerables. Vulnerables quiere decir, que estamos completamente abiertos a todo lo que es la vida -de lo contrario la libertad no podría ser-. Y al estar completamente abiertos, sin defensas, quiere decir que existe la posibilidad de que nos hagan daño -de la misma manera que nosotros lo hacemos a los demás-.

De manera que, si no comprendemos hasta la misma raíz qué es eso de la libertad, diremos que la queremos, que es lo mejor, pero sin poderla vivir. Donde está el ego, el ‘yo’, operando, la libertad no puede ser; pues el ‘yo’ tiene miedo y se cierra, se divide, entra en conflicto. Generando todo el drama en que vivimos: decimos que queremos la paz, pero los cuarteles están llenos de hombres armados que se preparan para la guerra; decimos que queremos la justicia, la igualdad, la moralidad, el respeto, pero ese miedo que está en nosotros nos hace mezquinos, estrechos, pobres, feos, represivos.

 

 

2270. Lo bueno de la vida es comprender toda esta trama; lo malo es que esa comprensión puede desaparecer y llega lo feo. Hasta que vuelve a llegar esa comprensión misteriosamente, caprichosamente.

 

 

2271. El cuerpo como materia que es, está sujeto a la ley del deterioro, de la transformación constante. Por eso, la vida es destrucción, amor y construcción, en una dinámica que no tiene ni principio ni fin.

 

 

2272. Esos que se quejan, que dicen que se sienten maltratados, deberían de hacer un máster rápido sobre la libertad. Y entonces, si fueran afortunados, descubrirían lo que se llama el karma: lo que tú siembras para los otros también lo siembras para ti. Nos gusta hablar de los otros, somos de ideas fijas, que defendemos, pero eso no es el problema. Pues el problema llega cuando vemos que los otros hacen lo mismo que nosotros: tener toda la libertad para ver e indagar en todas direcciones, y decir lo negativo que hacen los otros -nosotros-, sin miedo, por poder y autoridad que tengan, tengamos.

Pero claro, cuando más autoridad tiene uno, más autoritario es y quiere hacer valer la autoridad, teniendo y provocando lo mismo que si un elefante entrara en una cacharrería; por lo que, eso va a generar una respuesta que va acabar con la libertad: la violencia.

Uno tiene toda la libertad para ser lo que quiera, incluso usar la violencia; pero si es afortunado y sensible no la usará porque las consecuencias -el karma- sabe que son lo más horroroso de la vida: la guerra y sus matanzas.

 

 

2273. Tal vez, podría haberse evitado el cinismo y la irritabilidad, si desde el principio hubiera dicho lo que dijo al final, tan teatralmente queriendo hacerlo más dramático y así lucirse e impactar en sus seguidores.

 

 

2274. ¿Aún no nos hemos enterado de que, en toda disputa, desavenencia, lucha o conflicto, si no se soluciona cuando antes puede pasar a la fase violenta, la guerra? En la guerra, dos bandos o más, se enfrentan para vencer, dominar e imponer al vencido la manera de vivir del vencedor. Y en toda guerra se mata a los otros de todas las maneras posibles, según su capacidad y poder.