Torni Segarra

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 2275. Si dejamos que algo nos posea, es como poseerlo nosotros: porque se trata de tolerar algo que es negativo.

 

 

2276. Quien nos enfada es porque estamos inatentos a todo lo que sucede, todo lo que está sucediendo sin parar.

 

 

2277. Haz lo que tengas que hacer, sea lo que sea, sin que haya división ni conflicto. Pues, ahí estará el amor.

 

 

2278. Si sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, es que estás distraído, confuso, no sabes nada y por tanto estás en desorden.

 

 

2279. El verbo quitar nos va a generar desorden. Pero el verbo comprender nos trae el orden.

 

 

2280. Cuando comprendes tus defectos es cuando te comprendes a ti y al resto de la humanidad.

 

 

2281. No. La suerte es la suerte, que es la nada en acción. Creer en uno, puede que sea creencia sea una ilusión.

 

 

2282. La soledad, como creencia de algo que nos proporciona poderes, o como refugio permanente, nos divide, nos hace agrios, nos pudre en esa soledad que pasa a ser aislamiento.

 

 

2283. ‘Si puedes sonarlo, puedes hacerlo’.

Que atrevida es la ignorancia; es ilusoria, infantil.

 

 

2284. Sin la comprensión, ¿qué se puede hacer? Sin comprender la realidad, quién soy y cómo me comporto, por mucho entusiasmo que tenga, todo va a llevar al desorden.  Lo importante no es lo que hacemos, cómo lo hacemos, sino si eso genera orden o no.

 

 

2285. El problema está en que el camino hasta la cima de una alta montaña sea una ilusión. Pues psicológicamente no hay un lugar donde llegar y montar un campamento, refugio o centro, donde recuperarse; haciendo de eso otro negocio, otra actividad mundana.

 

 

2286. Aunque cambies todas tus maneras, tu actividad, tus costumbres, tu lugar donde vives, mientras no generes orden en lo que haces, de nada te servirá ir rodando por todo el mundo sin parar.

 

 

2287. Lo único imposible, es lo imposible. Ahora hay que descubrir lo imposible, como eludir la muerte, el deterioro de un árbol, de las plantas, del que todo pueda permanecer. Pues la vida y su realidad es cambio constante; destrucción, amor y construcción.

 

 

2288. El final es la nada. Y en la nada todo está en orden, que incluye tanto al mal como al bien.

 

 

2289. La realidad la podemos provocar, pero eso lleva el desorden del deseo, que hace que la mente manosee el futuro. La mente, que incluye al ‘yo’, siempre genera lo viejo y repetitivo, el pasado; y en esa dinámica todo lo que consigamos lleva consigo el desorden.

 

 

2290. El miedo a lo nuevo nos hace hacer cosas que vemos que no son adecuadas. Por eso, si somos libres, nos moveremos con la vida cambiante sin cesar, aunque eso sea contradictorio. Pues la verdad no admite la palabra contradicción como algo prohibitivo, indeseado, estrictamente malo, negativo. Si no la libertad no podría existir.

 

 

2291. Una mujer es como un hombre, es una persona. De manera que, si quieres comprenderla, has de primero comprender tú lo que eres, cómo eres.

 

 

2292. ¿El sexo y el amor pueden estar separados? No lo pueden, sino no se podría realizar. Eso que sucede cuando el sexo está funcionando plenamente, ¿no es amor, no es ausencia de división y conflicto?

 

 

2293. Se puede decir que es la suerte, el ángel de la guarda, el destino; la voluntad de dios inescrutable, de por qué a unos si salva y a otros no. De cualquier forma, todo eso nos demuestra el misterio y la grandiosidad inabarcable de la vida.