Torni Segarra

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2145. Aún más todavía; si ya lo somos desde hace un millón de años. Todo es empezar hasta que nos agotamos; y entonces en esa debilidad -que decimos que es la paz- construimos tanto personalmente, como todo lo que hemos destrozado. Hasta que otra vez, fortalecidos y olvidados de los antiguos horrores, nos lanzamos a conquistarlo todo; hasta que por la fuerza de los hechos llega la insensibilidad, la brutalidad, la indiferencia, la crueldad y la guerra.

               

2146. Pero ese mismo dios, mañana o cuando sea, hará las cosas de manera para matarnos, dejarnos viejos y enfermos, solos, desamparados ante todos los peligros de la vida.

No seamos infantiles, inocentes, que no vivimos en un mundo a la carta.

 

2147. Come, bebe, duerme, y olvídate de la muerte.

 

2148. Este hermoso día lo hizo dios para todas las personas; pues todas las personas, sin excepción, son especiales.

 

2149. Las enfermedades no son un castigo, son el resultado de infinitas causas y sus efectos en dirección al desorden. Pero que van al orden, son también el orden. Porque el caos nos lleva al orden; que a su vez va a generar otro desorden y su caos.

El origen de todo no sabemos dónde está; pero sí que sabemos dónde está el final: en la compasión y el amor. Ese amor que está más allá del bien y del mal, de la dualidad, de los polos opuestos, porque todo forma una unidad indivisible.  La división. está dentro de nosotros, la generamos nosotros mediante el miedo.   

 

2150.  Creemos que la vida siempre ha de ser la experiencia del confort. Pero, cuando llega un reto que no podemos descartarlo, es cuando aparece la realidad: la sensación de incomodidad, malestar, es cuando la irritación es la totalidad en ese momento. Cuya causa es la división y el conflicto con la realidad.   

 

2151. Hay que pasar por eso queramos o no; siendo conscientes de lo vulnerables de nuestra situación por la pérdida y debilidad mental; de manera que, por huir de ese estado, seríamos capaces de hacerlo con cualquiera.   

 

2152. Un político, nacionalista centralista fascista español, es un perdedor; porque quiere esconder el sol con una gran sombrilla. Pobre infeliz; lo siento por él; por meterse en un camino sin salida.

 

2153. Esa situación, de una manera o de otra, nos pasa a todos: la incerteza, lo desconocido de lo que ha de venir, la lucha por dominar ese miedo, esa congoja que siempre está ahí. Pero uno ha de ir más allá de la estúpida mente y de todo lo que genera.

 

2154. ¿No es un error decir: ‘La persona que va a lograr grandes hechos en nombre de un grupo, tribu o civilización’? Pues una persona sola, por sí misma, no puede hacer nada. Para hacer, crear algo, necesitamos a los demás que nos proporcionen lo que no tenemos. Pues todo estás unido, forma una unidad, de manera que el carpintero hace una silla para el médico, que le va a ayudar a curarse. Y en esa unidad está la compasión, en el amor; para que todo pueda ser.

 

2155. La humildad ha de llegar, pues no existe dentro de nosotros; es como la no violencia, que tampoco existe. Entonces, uno ha de hacer las cosas de manera para que la humildad sea. Por eso, el humilde no se da cuenta de que lo es.

 

2156. Vivir, hacer realidad que el observador es lo observado, es la revolución operando. Los de izquierda -comunistas, socialistas, antisistema, rojos, anarquistas- decían, dicen: ‘Todos somos iguales’. Pero, aparentemente tienen dificultades para ponerlo en práctica, vivirlo en todos los ámbitos. Y lo mismo les sucede a los cristianos que implantaron el que todos eran iguales.

Decirlo, describirlo, es una cosa, hacerlo realidad en la manera de vivir, si no se ha comprendido desde la raíz, no es posible; porque, el condicionamiento, el ego, el ‘yo’, son todo fruto de la división.

Así que, para comprender esa maravilla igualitaria de que el observador es lo observado, uno ha de descubrir cómo funciona el pensamiento y sus inventos del ego, del ‘yo’.