Torni Segarra

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4801. ‘Alguna vez has mirado la complejidad de una hoja o de un caracol o una nube o el cielo nocturno y has preguntado, ¿quién hizo esto?’ No sabremos describir cómo se hizo. Y si no sabemos describir cómo se hizo, tampoco sabemos quién lo hizo.

El hecho es que existimos, que la maravilla del universo existe, con sus infinitas maneras, manifestaciones, sus leyes implacables.

Pero, es también un hecho que esa maravilla nos genera malestar, sufrimiento, dolor. ¿Por qué? Porque somos ignorantes, somos vulnerables, somos criaturas que no pueden vencer a ese universo en el que estamos y por tanto nos genera.

Y ese malestar, es el que nos provoca que queramos saber siempre que hay más allá de ese misterio del universo. Aunque como es infinito, las posibilidades de errar como de acertar en su descripción y origen también son infinitas.

Por tanto, sólo queda vivir. Vivir como nos obliga el universo: sin saber nada. Aceptando esa nada, como el principio de algo nuevo, desconocido, que es el amor.

 

 

4802. Lo que se pretende es poner al descubierto unos hechos, y que cada uno responda. Si es que puede y quiere.

 

 

4803. Ese orden -su ‘orden’- que quieren tan exagerado, es lo que los hace malditos, tiranos, inhumanos,

 

 

4804. No todos. Pero, sí algunos. Es bueno que se sepa. Sin odio contra ellos. Pero, para que, los bajen del pedestal, que los ignorantes consienten que estén allí.

 

 

4805. Todo lo que afirmamos como cierto e irrevocable, tanto se puede negar como defender infinitamente. Por lo que, todo se convierte en una especulación, un entretenimiento.

 

 

4806. Los que siguen a otro, un gurú, maestro, tienen miedo a la vida. Y lo usan como una muleta. Por lo que es preciso adorarla.

 

 

4807. Para estar despierto, no hay que ser dependiente, no tener miedo, darse cuenta del condicionamiento.

El problema está cuando llega el dolor corporal, seguido por la frustración, depresión. Donde todo lo que sabemos, no sirve para deshacernos de esa amargura del dolor de la perdida, de la vejez, de la muerte.

 

 

4808. Si uno cree que ha encontrado el camino de su vida, es porque le gusta. Pero, como no hay camino ni sendero, no tardará en darse cuenta que ese camino también tiene su amargura.

 

 

4809. La certeza absoluta nos divide de los demás, que también tienen sus certezas. Por eso, el vacío de la mente, la nada es lo que nos une a toda la humanidad.

Aunque esto también puede ser una certeza; aunque la diferencia está en no darle importancia ni rango a lo que creemos que es una certeza, para que no se convierta en una autoridad enfrentada a otra autoridad.

 

 

4810. Para no registrar uno no tiene que ser nada: ni americano, ni europeo, africano, etc. Tampoco tiene que ser nacionalista, seguidor de una religión organizada, tener ideas preconcebidas de lo que tiene que ser la vida, la realidad.

Ahora bien, ¿es esto posible? Puede que en algunos momentos vayamos más allá de muestro condicionamiento. Pero, ese ‘yo’ siempre está ahí de una manera caprichos, recurrente.