Torni Segarra

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1629. En Francia lo hacen o hacían -pitar su himno- los musulmanes que están contra el estado y el tratamiento como ciudadanos que se les da.
 
1630. ¿Te imaginas la respuesta? No sólo los de aquí, sino la de todo el mundo civilizado, demócrata. No creas que no lo han ya pensado. Pero lo que deseamos suele ser irreal, es peor el remedio que la enfermedad. Aunque hay unas personas que parecen que tengan el fusil debajo de la cama, listo y preparado.
 
1631. Primero que nada, Maika, has de hacer tú lo que quisieras que hagan los políticos para poder resolver los problemas. Y después, si quieres y puedes, informarlo de todas las maneras posibles para que lo sepan los demás.
 
1632. Lo que libera es el fin de la fricción, del conflicto, de todo lo que forma parte del esfuerzo.
 
1633. También se podría decir un impedimento que obstruye la energía del orden.  
 
1634. No pitan. Pero creo recordar que se ponían de espaldas cuando sonaba la Marsellesa.
 
1635. Escribir es como desnudarse, enseñar lo más íntimo. Es como si tuviéramos la casa abierta para el que quiera entrar y mirar, observar, escudriñar, lo que hay allí.
Y como en toda relación, si uno no va más allá de lo personal, subjetivo, todo lo que es producto del ‘yo’, la relación y con ella la comprensión no puede ser.
 
1636. Es que el ser hipócritas y no reconocerlo, tiene mucho de humorístico para el que entiende y conoce cómo funcionamos.
 
1637. Quien ama está obligado amar a todo lo que existe. Es como una obligación en sí, es como el que está vivo y tiene que estarlo lo quiera o no.
 
1638. El dios como todo poderoso ¿no hace posible un terremoto, un tsunami, las avalanchas de las montañas nevadas, las inundaciones, las tempestades, los grandes incendios de los bosques? Por eso la palabra dios, sus subjetivos significados, se convierte en una especulación. Porque se supone que dios ha de estar más allá del mal y del bien.
Aunque eso no soluciona la existencia de nuestro dolor y sufrimiento. De tal manera que ese dios que hemos inventado, sería indiferente a nuestros males: hambre, enfermedades, problemas como el frío y el calor, el viento, la vejez, la crueldad, la violencia, la guerra.
Es decir, dios habría fallado en el diseño de la vida de los seres humanos. Porque vivir, estar vivo, es dolor, es sufrimiento, es la posibilidad del miedo, de la amargura.
De tal manera que hablar de dios es complicarse las cosas, porque todo lo que digamos de él se puede tanto negar como afirmar infinitamente.
 
1639. Sin que los ricos y explotadores no se conviertan en compasivos, llenos de amor, los pobres, con su ignorancia, su falta de energía, seguirán siendo los menos afortunados.
 
1640. Todo lo que digamos con respecto de la vida de las personas, tanto puede ser que sí, como que no. Pues la totalidad, que es la realidad, nosotros no la podemos abarcar, entender y comprender, ya que está más allá de las palabras, conceptos, creencias, la fe.
Por eso, sólo los tontos se agarran a las opiniones.
 
1641. Estar condicionado es como estar amaestrado, ¿no? Así que el trabajo es darse cuenta de que todos estamos condicionados -amaestrados-, comprenderlo desde su misma raíz para poder ir más allá de todo ello.
 
1642. Estar cerca de la verdad, eso no tiene ningún significado. Pues la verdad o es o no es. Es como la luz en la oscuridad: o es o no es.
 
1643. Hay que comprender cómo funciona el ‘yo’ -el pensamiento- para no generar jerarquías. Tanto de uno mismo, como de los otros.
 
1644. No tener nada porque luchar, ni nada que lograr, es el resultado, la consecuencia de que la inteligencia está operando.
 
1645. Sin querer defender ni atacar a nadie, cuando trabajamos en una empresa todos sabemos que, de una manera u otra, hay corrupción, etc., entre los propietarios, los que mandan.  Y también sabemos que si denunciamos a los que mandan, podemos perder el trabajo.
¿Tenemos alguna fuerza moral para exigir que los que trabajan denuncien a sus jefes con todo el peligro que ello conlleva para la preservación de su puesto de trabajo?