Torni Segarra

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1389. El ego no se puede lanzar, se tiene que comprender, es decir vivir con él sin hacer un conflicto con él. Y entonces, al no haber conflicto,  el ego cesa y desaparece. Es como la violencia que siempre está ahí, ya que no podemos arrancarla de nuestra sangre, neuronas, etc., ya que es nuestro condicionamiento para poder sobrevivir como lo hacemos.
 
1390. Las leyes a veces actúan invisiblemente para nosotros, ya que no podemos ver sus resultados. Pero sin lugar a dudas las leyes siempre responden a unos hechos, actúan. Es como cuando uno da un golpe en la mesa y hay una descarga de energía que afecta a toda la mesa de una manera o de otra –y eso no se puede evitar-.
 
1391. El que no pierde algo -invierte- no gana.
 
1392. Hay que ser un suicida viendo que la corriente va hacia el desorden, la anarquía, la destrucción, y no ir contracorriente.
O lo que es lo mismo: estar acoplado en esta sociedad corrupta, enferma, no es nada sano.
 
1393. Siempre ha sido así. Tal vez es porque los que quieren la libertad, la independencia, parecen demasiado perturbadores, peligrosos, para  el statu quo de los que se oponen. Ya que cuando uno quiere libertad siempre es porque hay otro que se lo impide.
 
1394. El ‘yo’ es un invento como el de un personaje cualquiera. Pero como el inventor sólo puede inventar de lo conocido a lo conocido, nada nuevo puede salir.
Son como los personajes de una novela, que siempre serán en esencia lo mismo que es el autor.
 
1395. Si se quiere mandar, tener poder político ejecutivo, hay que entrar en el juego de la política. De lo contrario, todo serán ideas, que no se podrán legislar ni ejecutar. Ese es el dilema o dentro con todas las consecuencias, o fuera solamente hablando, informando, proponiendo, protestando.
 
1396. Alguien que conspira y promueve la anarquía, el caos, la violencia, para derrotar al que manda, ¿no es un terrorista? ¿Cómo tratan a los terroristas los países democráticos? Los detienen y encierran en prisión largas temporadas, años.
 
1397. ‘Así es la vida: a veces eres el cuchillo y otras la herida’.
Esa es de la única manera de vivir: siendo totales, enteros, sin huir de la realidad ni querer cambiarla. Y si es así, la vida nos dirá lo que hay que hacer, nos dará lo necesario para sobrevivir.
 
1398. “Pregunta a un profesor de Física Teórica: ¿Lo último que le ha maravillado? Respuesta: Entender que tengo que creer en el libre albedrío aunque no exista”.
¿Existe el libre albedrío? Vamos a verlo. Pues si decimos que sí, como si decimos que no, eso no son los hechos.
El hecho es que nosotros vivimos encerrados en una gran granja –jaula- como los animales, que es la tierra. En esa granja-jaula evidentemente hay lo que se entiende por libre albedrío, pero a la vez hay otros condicionamientos, otros retos que lo convierten en una fatalidad: depender del sol, que es el que proporciona el combustible para que la tierra pueda engendrar la vida y reproducirla. Y eso mismo sucede con el cuerpo, que también es otra prisión, que nos llena de fatalidad, pues están ahí sus requerimientos y exigencias, con el deterioro y su fin. Pero también es verdad que podemos ir más allá del cuerpo y sus problemas.
Por tanto, el libre albedrío dependiendo de las circunstancias, existe y no existe. Es lo mismo que sucede  con el amor: si existe se tiene que vivir. Y como el amor es tan raro y escaso, por eso parece que no exista, pero también parece que sí que exista.
En cuanto a tu respuesta a la pregunta: ¿Qué piensa que es cierto aunque no pueda demostrarlo?: Que dios solo existe en nuestro cerebro.
No lo podemos demostrar porque hay infinitas posibilidades de negarlo como de afirmarlo.
 
1399. Te quejas de mí, que sólo propongo el diálogo, y tú ya quieres arrasarlo todo.
Cuidado que no estamos en una taberna o cualquier pub donde la música y la química impera en el lugar. Las palabras son una cosa, las amenazas otra, y la violencia el final con sus desgracias y desastres.
 
1400. ¿A quién pedimos amor? El amor está o no está dentro de nosotros. No depende de nadie externo a nosotros, ya sea un santo, un gurú, una persona, el esposo, la pareja, dios, etc.
 
1401. Tiene algo especial, moderno, atemporal.
 
1402. La cleptomanía se ha desatado. De modo que el bien y el mal ya no son perceptivos. Y por tanto, si no hay percepción de lo que sucede entonces es la ley de la selva.