Torni Segarra

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2239. ¿No se dan cuenta que esa macabra costumbre de torturar a los toros es inviable? Ya no se trata de la libertad que tienen los adictos a esa sádica costumbre. Es el clamor por algo tan evidente ante un mundo sensibilizado por la ecología, por el respeto a todos los animales y a la naturaleza. No es por capricho o una manía, es que va el que la tierra sea un lugar viable para vivir.

 

 

¿Se pueden torturar a los toros, asesinarlos violentamente, haciendo una algarabía grotesca, exhibicionista,

 

y respetar a los animales, la naturaleza, con todo el cariño, con todo el afecto y la atención más exquisita

 

hacia ellos?

 

 

 

 

2240. La misma percepción, que llega con la conciencia, es la que llegado un momento -libre de división-

 

es la misma inteligencia.

 

 

 

 

2241. Lo que es real para uno, no quiere decir que es igualmente real para los demás. Por tanto, todo lo que

 

los demás nos presenten -por sagrado que se diga que es- , si uno no lo vive, todo son cuentos, palabras y

 

palabras sin ningún sentido no significado.

 

 

 

 

2242. Cuando decimos: ‘quitar capas a la cebolla hasta que quede lo esencial’, eso se puede convertir en una

 

trampa. Pues a la cebolla se le pueden hacer infinitas sus capas. Es decir el pensamiento, el ego, el ‘yo’, para

 

seguir siendo, puede inventar capas y capas sin fin.

 

 

¿Qué es lo esencial? Lo que no participa de la división, sino que es la unión con la totalidad de la vida.

 

 

 

 

2243. Por eso lo real, lo verdadero, la libertad, siempre es en el ahora. Si implicamos el tiempo, como

 

llegaré, lo lograré, es cuando vivimos en la ilusión del tiempo psicológico. Porque no existe el tiempo

 

psicológico, ya que la vida, la realidad, es tan rápida y activa que la mente no lo puede seguir, ni sus

 

inventos que son el ego, el ‘yo’, el mañana, el futuro-.

 

 

 

 

2244. Sin comprender: ‘Yo soy tú. Y tú eres yo’, no puede haber revolución alguna. Si no hay comprensión

 

todo es una continuidad del viejo patrón, la vieja idea y teoría.

 

 

 

 

2245. ‘Es correcto cobrar por un trabajo energético o espiritual?’

 

 

¿Para qué queremos que se nos diga? ¿Eso no es cosa de cada cual? Tanto si cobra como si no, nos puede

 

traer problemas y buenos resultados. Depende de cada cual lo que quiera.

 

Si es gratis, las personas van a ir como moscas. Y entonces ante el desorden y la confusión que se generará,

 

habrá que usar la autoridad, etc.

 

Si se cobra, existe el peligro que cuando veamos el dinero nos encariñemos con él y nos perdamos también

 

en el desorden y confusión.

 

Finalmente, existe otra situación negativa: que las personas dependan del que da el servicio, se hagan

 

adictas a esa relación. Y también el que da el servicio, que dependa de las personas que trata e intenta

 

ayudar, quedando atrapado en esa dinámica de dependencia.

 

 

 

 

2246. Para que venga lo nuevo, ¿no hay que morir, descartar, a lo viejo, lo que se repite en una rutina que

 

parece no tener fin? Pero tanto lo viejo, como la rutina siempre están ahí, parece ser que no se pueden

 

descartar.

 

 

 

¿Qué hacer ante esa situación absurda de vivir en la fealdad, en tedio? Solamente nos falta afecto y cariño

 

por la vida, por el aire, por la tierra que pisamos, por la persona que pasa por nuestro lado que no

 

conocemos; también hay que ser sensible por las personas menos afortunadas que viven lejos de nosotros,

 

en la otra parte del mundo. Y si es que necesitamos vivir a esa intensidad y profundidad, con toda la

 

atención en lo que hacemos, vemos, oímos, al rozarnos o tocarnos, entonces la vida ya no es esa cosa

 

pesada, absurda, donde tengo que ganar, triunfar, poseer toda clase de objetos.

 

 

La vida entonces es una dicha, un gozo por todo lo que vemos y hacemos, es tener una mente activa,

 

dinámica, joven que siempre está en movimiento, aunque esté quieta.