Torni Segarra

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2247. El mirar a otra persona tiene que ser de manera que no haya invasión, fricción, conflicto, entre la persona que mira y la que es mirada.

 

 

Si hay fricción, huidas, presiones, quiere decir que no hay armonía. Y el mirar se convierte en una invasión agresiva, donde no puede haber amor,

 

 

 

 

 

 

 

2248. No lo compliquemos, la vida es muy sencilla para vivirla: uno tiene que ser lo que, lo que le toca, vivir con ello, sin hacer un problema añadido de todo ello.

 

 

 

Nadie es especial a la hora de sufrir o de gozar. Pues todos sufrimos y gozamos.

 

 

 

 

 

 

 

2249. Esa es tu opinión, no un hecho. Puedes repetir sin parar: "somos eternos, vamos cambiando de "traje" o de cuerpo cómo quieras entender, al dejar este lugar este planeta volveremos las veces qué haga falta para aprender Amar fraternalmente" Amor Universal !!" El problema es tu vida ahora, lo que hagas hoy. Y no inventar ideas que te interesan.

 

¿Acaso existe eso que llamamos amor, puede existir, si nos devoramos unos a otros para poder subsistir? ¿Tú, Carmen, aceptas ser devorada sin quejarte ni defenderte? Y si te defiendes entras en conflicto, en guerra. ¿Ves todo el problema? Y el ver claramente algo es lo más importante pues en ese ver va implícita la inteligencia que es amor.

 

 

 

 

 

 

 

2250. Aunque la verdad esté ahí. Eso no quiere decir que es cierto para el que la divulgue. Pues ese señor murió rico, vivía en una gran casa. Las palabras, lo que se dice, no son lo que se pretende describir.

 

 

 

 

 

 

 

2251. Cuando algo se acaba, eso es que ha llegado a su fin. ¿Por qué no comprender ahora que eso ha acabado y seguir con las lamentaciones, los reproches, el ajuste de cuentas? En el acabar algo exista la misma maravilla, la misma energía, que cuando algo empieza.

 

 

 

 

 

 

 

2252. Si uno es todo deseo de amar, tiene todas las capacidades que de ello se desprende, que es y abarca a toda la vida completamente.

 

 

 

 

 

 

 

2253. Las personas que triunfan en la sociedad, en el establishment, en la medida de sus posibilidades, es porque lo desean fervientemente, tienen un gran ego, vanidad, etc.

 

 

 

Cuando uno estudia una carrera, o lo que sea, se ha de creer en eso que está estudiando, tiene que desearlo, tiene que querer conseguirlo. Esa es la diferencia con los que no les importa triunfar porque saben que han de pagar un precio: la libertad.

 

 

 

 

 

 

 

2254. Ayer leí en…, una noticia que decía que tú habías dicho: ‘No hay forma de contentar a los que nunca estarán satisfechos, los separatistas’. Y ya estamos como siempre: tú sí que puedes tener libertad para conseguir lo que quieres -el nacionalismo centralista fascista español-, pero los otros los separatistas no. Hombre, eso es fascismo puro. Y tú lo eres de fascista, que se hace un poco el despistado, juegas a la ambigüedad para no espantar a los no fascistas, porque tienes miedo, ya que no sabes cómo acabará todo este baile.

 

 

 

 

 

 

 

2255. Ayer leí en…, tu escrito, ‘Abuelita, qué es el 27-S?’, Sin darme cuenta de que era tuyo. Muchas veces leo algo tuyo en el diario…, y no recuerdo que tu nombre y apellido eres tú. La persona que no quiere la libertad ni la independencia de Cataluña. 

 

Dices para desacreditar el proceso hacia la libertad, que eso distrae la atención para atender los servicios sociales, la atención necesaria a los problemas de siempre, los recortes sociales. 

 

Pero todo esto es fruto de tu obstinación ante lo evidente, y odio a todo el catalán -tal vez es que de pequeña o joven te sentiste rechazada al no poder ser como los otros que tú tenías a tu alrededor-. 

 

Vamos aclararlo: si tú y yo vivimos juntos mucho tiempo, años, y un día me dices que quieres separarte, ¿qué problema habrá en mí para prohibirte esto? Puedo tener infinitas palabras, infinitos argumentos para que no te vayas. Pero, tú dices que es preciso marcharse para poder funcionar como es debido. Además tenemos peleas, no nos fiamos, cada uno mira hacia una dirección diferente. De maneras que, como no hay libertad aparece la opresión, el odio, y entonces se colapsa la atención y la logística de la casa. 

 

Sin embargo, yo hablo sobre lo mal que funciona el Gobierno y sus recortes sociales, lo mal que funciona la sanidad, la ecología, la violencia machista, etc. 

 

Pero, mientras no haya libertad total, es preciso que la logística doméstica, de pareja, familiar, no pueda funcionar como es debido, y todo será un desorden, confusión y caos.

 

¿Lo ves claro, Laura? La libertad no es un capricho, no es un deseo de ricos. La libertad es el combustible que hace funcionar la inteligencia, es lo que nos hace cosmopolitas y no esnobs chabacanos.