Torni Segarra

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 3429.  Estimado Santiago.

Lo que más llama la atención de las personas como tú, es que tenéis a los que os quieren degollar muy cerca, pero parece ser que no os afecta.

Cuando tenía unos veinte años y veía los países de Oriente Medio y sus vecinos de raza hindú -Afganistán, Pakistán, India- todos hirviendo con sus problemas, tenía la seguridad de que uno podría ir allí y pasar por todos los países sin pasaporte. Tenía la seguridad de que nadie me diría nada ni me pondría ningún problema. Pues yo no tenía absolutamente ningún problema con ellos, los comprendía, los amaba, los defendía en todo lo que veía en ellos. Tal vez, era la fuerza de la juventud la que me daba esa seguridad -que por otra parte es ridícula, pues sólo existe la absoluta inseguridad-.

Es verdad, que en aquellos años de 1970-80, los musulmanes no estaban tan radicalizados con los occidentales -salvo con EE.UU, e Inglaterra-, aunque sí entre ellos. Así que ahora no me fío de ellos, ni tampoco tengo nada que hacer allí donde ellos viven. 

Y la misma sensación tengo, pero menos, con Marruecos, donde he estado por dos veces, una solo visitando el país desde el norte hasta el sur por el centro. Y nunca tuve problemas con ellos. Pero sabía que esa sensación de que quieren algo de ti y que se lo tienes que dar, estaba ahí en los jóvenes.

Así que veo que lo tienes claro, pues tú el arzobispo de Tánger, debes de estar enterado de todas las acciones de que son capaces los yihadistas. Creo que, a pesar de las creencias sobre dios, el cielo, el amor, etc., uno no tiene que exponerse ante los peligros, ha de ser prudente. Porque cuando alguien mata a otro, a quien sea, toda la energía que nos circunda, del Universo, se irrita, se altera negativamente, es como echar más leña al fuego, y se genera más desorden, confusión, de manera que los menos afortunados, los pobres y miserables, van a sufrir más .

Y entonces uno también tiene la responsabilidad de cuidar de su vida, no exponerse como los toreros, corredores de coches, motos, en exhibiciones aéreas, como los que quieren subir al Everest, en el Himalaya, o a los Alpes de Europa.

 

 

34309…Sin comprender la manera cómo funciona la vida, cómo funciona el pensamiento. No habrá manera de gestionar nuestros deseos. Pero cuando vemos todo lo que tras lo aparente, lo superficial, todas las puertas se abren para que llegue el orden. Donde existe la máxima felicidad posible.

 

 

3431. El pensamiento es la tensión porque quiere corregir la realidad, lo que es. Es ahí donde nacen los conflictos, los problemas.

Es un trabajo absurdo. Pero necesitamos ese absurdo para poder seguir. ¿Qué haríamos en la vida sin los absurdos, contradicciones, falsedades, hipocresía? No haríamos nada. Y la vida se tiene que vivir. Y vivir, quiere decir comer, ropa, abrigo. Por lo que nos hemos de espabilar, movernos, hacer algo.

 

 

3432. El pasado es su actualización en el presente. No hay escapatoria: nosotros somos nuestro condicionamiento. Cada uno interpreta la realidad según su condicionamiento.

Así que, si queremos ser libres, hemos de ver y comprender nuestro condicionamiento. Cuando uno tiene una religión, todo lo ve bajo el dominio de esa religión. El político, también está atrapado por su idea, ya sea de derechas, de izquierda, de centro. Los charlatanes, los que venden remedios esotéricos, son ocultistas, trabajan para los poderes psíquicos, pero siguen atrapados por la tradición y la ignorancia. Los psiquiatras, cada uno tiene su escuela; si uno es creyente hablará de dios, etc.; si no cree en dios, hablará de la calidad de vida, de la vanidad, del placer, del sexo.

Así que, uno ha de conocerse, conocer la manera cómo opera el pensamiento, conocer cómo funciona la vida, sus maneras, sus leyes implacables, su orden y su excelencia.

Dicho esto, ¿para qué queremos cambiar el pasado si ya no existe, es la nada? ¿Qué interés tenemos en saber del pasado psicológicamente -en el ámbito doméstico, en el científico, hemos de recordar dónde vivos, recordar cómo operan los ordenadores, las máquinas- si las teorías y explicaciones pueden ser infinitas y nos llevan a la nada?

Y la nada no molesta, sino que es el manantial infinito de la vida.

 

 

3433. El orden lo afecta todo. De manera que el orden, es como una persona que piensa en los demás con los que convive, dice: Como no quiero molestar a nadie voy a poner la música sólo para mí; como no quiero molestar a los demás no dejaré mis cosas escampadas por todos los sitios; y vendré a la hora de comer; y seré puntual en el trabajo.

¿Qué es primero la necesidad de orden o la logística que genera? Son lo mismo, porque aunque el orden nace dentro de nosotros, se ha de manifestar fuera ante los retos de la vida. Y sin lo exterior lo interior no existiría. Pues las personas desencarnadas, que ni comen ni beben ni necesitan calefacción, ni refrigeración, no existen. Es como la muerte y la vida que están unidas: si falla una la otra no puede ser.

 

 

3434. Luego dicen que no son nacionalistas centralistas. Mira que son descarados, sin vergüenza alguna.

Pero andando, andando, mientras ellos están borrachos con su centralismo facha, las razones que arguyen para seguir siéndolo, por la fuerza de los hechos, se les van de las manos.

 

 

 3435. Pero te has olvidado del agravio al Barça con respecto al Madrid. O sea, éste se puede ver por TDT, es decir por todos los sitios, pero el Barça no. ¿Eso qué ejemplo es para los niños, los jóvenes que han de trabajar para la paz? Pues con agravios, con injusticias, siendo racistas, la paz no llega.