Torni Segarra

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3416. Tal vez el error fue presentarse en las elecciones catalanas como lo hicieron. Creyendo que con su nacionalismo centralista iban a triunfar.

Y ese es el mismo error de todos los partidos nacionalistas centralistas: se estrellan y fracasan en Cataluña.

Queda por ver cómo responderá el electorado de España, que no tiene esa dificultad de identificación, si no que se siente unido en su totalidad con lo que es en la base ese partido.

 

3417. Parece que está complicada la cosa, la situación. Vamos a verlo. Si una o varias personas nos piden ayuda, y nosotros no podemos ofrecérsela, es mejor que lo digamos claramente. Porque habrá otras personas que sí que pueden.

De esa manera, se genera orden. El orden no es la soberbia ni la vanidad de creer, y querer, resolver todos los problemas, pues todos tenemos nuestras limitaciones, no somos todopoderosos.

Los problemas si viviéramos sin desorden, no se generarían. Por lo que no habría necesidad de resolverlos. Y el orden que queremos, ha de empezar por uno mismo, en cada acto que hacemos, de lo contrario todo es absurdo, más desorden y confusión.

 

3418. Si queremos que las cosas cambien, nosotros hemos de estar dispuestos a cambiar. Es decir, hemos de aceptar los infinitos cambios nos llegan y nos puedan llegar en nuestras vidas.

 

3419.  No es como. Es igual como las drogas. Sólo que en la religión -no en todas- no se ingieren drogas. Pero el dolor de dejarla -el síndrome de abstinencia de dejar consumir alguna cosa o de dejar una actividad-, es el mismo. Tiene y genera los mismos problemas de toda dependencia: sumisión, creencia de que es lo mejor, enclaustramiento con las mismas personas que son como uno, alucinaciones y delirios, supersticiones, condicionamiento; problemas de relación con las personas que no son de su mismo grupo, con diferente situación.

 

3420. Un ejemplo claro que demuestra que nosotros contaminamos la realidad con lo que tenemos dentro es:

Si vamos con alguien a ver una salida del sol a una playa, por donde va salir de debajo del mar, todo se llena de más belleza aún al hacerse claro y salir el sol. Con todos los tonos amarillentos, ocres encendidos, la serenidad. La quietud todavía de las gaviotas y los corre limos, que comen las pulgas en la orilla donde las olas se deshacen y llegan a su fin. El silencio y la sensación de liviandad.

 Y uno le dice al otro: ¡Cuánta belleza y maravilla! Y el otro le contesta aburrido, medio distraído: No encuentro nada extraordinario, no veo nada de lo que tú dices. ¿Nos vamos ya?’

 

3421. Hay que ver lo que nos gusta matar. Cuando empezamos a matar, ya sea con las armas o de otra manera, se convierte en un vicio, una adicción.

Un escritor muy famoso era un aficionado a la caza, la que fuera la pieza la quería matar. Y un día un amigo de él contó: ‘Era tanta la afición y el deseo de matar, que si su madre hubiera pasado volando le hubiera disparado’.

 

3422. El esfuerzo no es el mismo. Pues según nuestro interés y preferencias con lo que hagamos, va a determinar el esfuerzo que invirtamos en eso que queremos, hacemos.

 

3423. ¿Por qué el sueño es básico, ha de estar en la base de lo que hagamos, construimos? Los sueños son deseos. Y los deseos generan división, desorden. Ya que al tener un plan para conseguir lo que queremos, deseamos, desatendemos a todo lo demás. Por lo que nos hacemos brutales y crueles egoístas.

 

3434. Si se cambiara la palabra dios, por la vida, por todo lo que es la vida, tendría sentido en un hombre inteligente, compasivo, con amor. Porque no hay otra cosa más valiosa, importante y poderosa como la vida.

 

3435. Eso es contra natura -igual que como dicen de la homosexualidad-. Porque tanto el hombre como la mujer -la hembra y el varón- tienen la libertad de juntarse con quien quieran, dentro de sus posibilidades. No somos de una persona nada más. Tenemos la posibilidad de ser polivalentes en todo.

 

3436. ¿No han podido elegir las peores fotos para desprestigiar, humillar, hacer daño, ningunearlo, a todo un presidente de un gobierno que está en su país, donde es la máxima autoridad por mucho que les pese y les ponga como locos de envidia, celos, rabia, por su locura que tienen contra él y su país.

¡Qué vergüenza, qué falta de educación! Están cerriles, salvajes, maleducados. Deberían de ir al psiquiatra para que les arregle el cerebro de manera que no odiara tanto, Es por su bien.