Torni Segarra

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 2871. Si los católicos ricos -que los hay en abundancia-, si la curia con el Papa a la cabeza, quisieran esas personas pobres y miserables no serían. 

¿Cómo lo solucionarían? Cambiando su manera de vivir de ricos, viviendo en la austeridad -no la del fraile-, sin derroche ni despilfarrando. Dejando la Iglesia los palacios, todos los bienes que tiene por todo el mundo, quedándose justo con lo necesario para seguir funcionando.

Por ejemplo, ¿por qué no abre las puertas del Vaticano y acoge a doscientos refugiados, que no tienen nada y los recupera de su debilidad, protege, les encauza con su influencia y poder sus vidas.

¿Por qué no lo hace? Porque eso molestaría a los cardenales ricos, aburguesados, aristocráticos; y a los ricos que se verían humillados, ya que su jefe, el Papa, les enseñaría el camino de la sencillez, la austeridad, y ellos siguen siendo ladrones corruptos e inmorales.

Por eso el Catolicismo, ha debilitado, ha desvirtuado, corrompido al Cristianismo. Pues la Iglesia está fuertemente emparentada con los ricos, los presidentes, los reyes, las personas influentes,  famosas que también son ricas, les ríe sus maneras, los bendice. También está en los cuarteles, repletos de jóvenes, donde se enseña la manera más eficiente de matar a seres humanos igual que ellos.

 

2872. Nosotros también nos decepcionamos, nos fallamos. Pues nosotros somos igual que los otros, que los demás, en lo psicológico. Todos somos imperfectos. Aunque hemos inventado lo perfecto. Pero eso no es un hecho. Y sólo los hechos es lo que tiene valor, nos sinceran, nos llenan de paz y belleza.

La búsqueda, la persecución de lo perfecto nos hace brutales y crueles con los que se interponen para conseguir eso  que deseamos.

 

2973. Porque somos educados, civilizados. ¿Qué importancia y valor tiene cuando tropezamos a la entrada del metro, o una tienda, y nos decimos: perdón, disculpa, lo siento? Si todo ya está hecho como tenía que ser: tropezar.

 

2974. Ten cuidado a quien pides consejo, pues todos somos básicamente iguales: vivimos en desorden, en  confusión, llenos de deseos, buscando el placer que el ego se encarga de hacer ese trabajo.

 

2975. Lo que importa es la acción, lo que hacemos. Las creencias, las ideas y teorías son todas divisivas: yo soy musulmán y otro es cristiano, uno es africano otro europeo, uno es joven y otro viejo. Y esos conceptos están arraigados tan profundamente en nosotros, que nos dividimos de los demás. De manera que no nos respetamos, no nos tenemos afecto ni amabilidad, ni ganas de de acercarnos o se acerquen a nosotros. Y ese el drama en que vivimos: que somos racistas temerosos de perder eso que somos: mezquinos, pobres, banales, superficiales.

 

2976. El problema está en que siempre no acotamos. Pues siempre puede que sea la palabra más cara que hay. Porque siempre puede que sea irrealizable.

 

2977. Dios puede que sea la palabra que sustituyó a lo desconocido, el destino, el más allá que nunca se ve -hace cien mil años-, que son más familiares con respecto a la palabra dios. Por tanto, dios es lo que no se sabe nada de él, lo desconocido. Podemos caer en la tentación en describir lo que podría ser dios, pero eso no sería. Porque todo acabaría, tropezaría con la especulación que no tiene fin.

Cuando alguien quiere describir lo que es dios, los que saben le contestan a cada respuesta que da: eso no es, eso no es. Y por eso, sólo los tontos hablan de dios.

 

2978. No falléis. Que el destino, sólo pasa como ahora de cada generación. Todos los que están contra la libertad son fachas. Con ello que se diga ya basta.

 

2979. Aquí está la hipocresía tan sangrante cuando se trata de los poderosos: haz lo que te digo, pero no hagas lo que yo hago, he hecho.

Pero cuando uno se pasa le pueden venir sorpresas: si Obama apretara demasiado, Cataluña soberana, libre e independiente, podría aceptar una base naval o militar rusa o china en su territorio. La cual cosa, sería como un golpe de estado al establishment.

Pues uno cuando es libre es más rico, poderoso, y a todos atrae.

 

2980. El juicio, la cordura, no solo se aplica para lo que uno quiere y le conviene. El juicio, que es sabiduría, también se intrépido, revolucionario, atrevido, cuando es necesario.

 

2981. No importa, no hay ni punto de comparación con la mezquindad del nacionalismo centralista fascista español. Brutal, cruel e inhumano, pues todo el mundo sabe que contra la libertad no se puede ir. Y si son tan torpes de ponerse en contra de la libertad deben sufrir las consecuencias: hacer el ridículo, ser el hazmerreír de todo el mundo, como hicieron sus mentoresdictadores fascistas– al que tanto se parecen.