Torni Segarra

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2362. Ahora mismo hay un grupo que manda, pongamos que le respaldan y han votado diez millones. Pero hay unos nueve millones -tal vez, las cifras no so exactas-, que no pueden ni ver y detestan a esos que mandan.

 

Pero la democracia es así, ¿no?

 

No nos olvidemos: todos los grupos hacen lo mismo, todas las personas hacemos lo mismo. Es lo que hay. No hay más.

  

 

2363. ¿Se puede creer que el partido que gobierna asigna dinero para la tortura y asesinato violento de los toros porque le sale del alma torera? Lo hacen porque la inmensa mayoría que son adictos a ese macabro espectáculo, sádico, tienen el alma de derechas.

 

Porque, planificar y gestionar, aceptar la injusticia de una lucha entre un inferior e inocente animal y una persona, eso no es más que la inmoralidad y la explotación del débil por el poderoso.

 

 

2364. Las palabras, lo que decimos, no son lo real, la verdad. Pues nosotros nos creemos que podemos ser perfectos, honestos, no corruptos. Pero la realidad, lo que es, es otra cosa: todos pisamos esta misma tierra y cuando tenemos un buen pisar no hacemos lo mismo que si el pisar es con dificultad, un mal vivir, es una tortura.

 

 

2265. Algo tan necesario para que haya orden -la higiene es orden- y todavía se resisten a aceptar a las personas, sean quienes sean, para atenderles médicamente.

 

Pero esos ladrones, descarados, que no devuelven los millones, que se pasean por las calles, ¿por qué no oo hacen? ¿Es que sus amigos poderosos que mandan no quieren ver pasar ese mal trago de sus colegas y amigos de devolver el dinero por mandato judicial?

 

Y los pobres qué en la miseria y ellos con yates, viviendo con ricos derrochadores.

 

 

2366. Una vez habiendo visto lo que hay, ahora falta lo más importante: descastar eso que se ha corrompido. Y en eso va ahora el que uno sea corrupto o no: al tolerar, aceptar, a los corruptos, sean quienes sean.

 

La prueba es de fuego, pues uno se hace adicto a las personas, a las amistades, y a la energía que nos proporcionan. Por lo que, si no se tiene claro que eso que hay que descartar es tan destructivo y peligroso como el fuego que nos quema, no habrá manera de dejar a la corrupción y a los corruptos.

 

Pues a ellos, los corruptos, también tienen sus problemas de conciencia, su lucha interna, que dependen de sus colegas y amigos, y de la energía, del dinero que les proporcionan.

 

 

2367. Seria interesante en los lugares donde mandan los que ahora claman al cielo porque son del partido contrario al que se acusa del desastre, del desorden.

 

Como siempre ese diario carca, facha, como disfruta  de enmarañarlo todo cuando se trata de atacar a los demás. Miras la mota de polvo en mi espalda y no ves las que tú llevas en la tuya. 

 

 

 

2368. Todo lo que hacemos tiene una connotación política. Si alguien está contra un acto público y lo descarta no asistiendo, porque el principal participe lo vemos inmoral, corrupto, que tolera la crueldad y la violencia, ¿no es mejor eso que generar algarabía y caos manifestándonos en la actuación en directo?

 

 

2369. La justicia para que sea válida, para que las personas la respetemos como algo preciso para que todo vaya mejor, ha de ser igualitaria. Pero con los centenares y miles de corruptos, ladrones, que van sueltos por la calle, que los que mandan los apoyan y defienden aunque digan que no; que no tienen la prudencia ni la inteligencia para no ostentar lo que roban sin ningún reparo, ¿es esa injusticia, justicia para que los jóvenes, los demás confiemos en ella?

 

Eso es tratarnos a las personas infantilmente, como si no nos enteráramos de nada. Y esa manera de gestionar las cosas para que haya menos desorden, va contra su propia autoridad tanto política, como moral.