Torni Segarra

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5621. Cuánta utopía infantil, cuánta vanidad y chulería. Les está pasando aquello de: Te vas a perder por el camino que no tiene nunca regreso. Porque se han perdido en un bucle de palabras, de ideas, de teorías, de lo que dicen los otros, que dicen que sí que saben.  

Sin embargo, el tiempo pasa. Y en política se tiene que ganar el poder para hacer realidad todo lo que dices y repites sin cesar. Por lo que para poder mandar, debes tener mayoría absoluta. Y por eso, por esa mayoría, que es precisa, hay que renunciar a algo, perder algo que impide que se configure la mayoría necesaria para poder mandar, legislar, ejecutar.  

 

5622. El milagro del perdón funciona en doble dirección: si perdonas te perdonas. Y si te perdonas, perdonas a los demás también. Porque cuando perdonamos, aparece el amor que todo lo afecta y transforma, imponiendo su orden.  

 

5623. Esas palabras tan dogmáticas, que generan miedo, pánico en los amigos, son propias del amor.  

El amor es lo que siempre ve posibilidades de alterar lo que es el dolor -la ausencia del amor-. Por eso, siempre está abierto a todo, a todos sin excepción, no cierra esas infinitas posibilidades que no podemos ver ni comprender. Por eso, para que venga lo nuevo -el amor y lo que trae con él- hay que morir a lo viejo, al pasado.  

 

5624. La verdadera libertad es dejar que llegue toda la vida como quiera, personas y retos, que nos afecten. E ir más allá de todo eso que nos llega.  

 

5625. Me temo que la esperanza, si viene, no podemos saber lo que será. Pues será aquello de: el ojo que no vio y el oído que no oyó.  

 

5626. ‘Aquello que permita avanzar.’ Pero avanzar, ¿para llegar adónde, si todo es infinito, si no hay lugar donde llegar, no hay paredes ni nada que ponga un final al universo? Y si algo le diera un final al universo, eso dónde se encontraría sino en otro universo; y ese universo le abarcaría otro; y así sin fin. 

Es tremendamente extraordinario, ver que en lo micro no hay fin, todo cada vez es más micro pero hay vida en ese micro. Y al revés también sucede lo mismo en lo macro: todo puede ser más grande aún de lo que es. La mente, está claro que lo ve.   

Pero la mente tiene sus peligros en lo meramente psicológico: ella puede ver e inventar de una manera armónica para ella todo lo que quiera y necesite. Pero eso no quiere decir que se real, la realidad que conocemos. Uno puede hablar mentalmente con una persona, pasar así horas y horas hablando, pero si la viera por la calle o fuera a su casa, ella no sabría nada al respecto. Notaría en la visita que tiene mucha facilidad para comunicarse con ella, para observarla, etc. Pero no sabría nada de las horas de charla con ella.  

Tuve una relación por carta -correo- con una persona, que tenía cierto predicamento con los extranjeros, musulmanes, etc., y los acogía, que me decía que muchas noches iba al Vaticano y entraba por una ventana para hablar con el Papa. Él lo decía con tanta naturalidad que parecía verdadero.   

¿Es adecuado, sano? No lo es, pues para hacer eso se tiene que dividir a la mente. Porque la mente en cualquier momento puede decir: ‘Pero si todo es una ilusión’, cuando la persona que se inventa se pone contestaría, peligrosa. Y ahí se acaba toda esa relación. ¿Tiene algún sentido verdadero favorecedor para la vida del que inventa esa relación y la persona manejada? Si hay división en esa relación, es negativa. Y como no se le puede decir la verdad de esa relación porque terminaría, ese condicionante es lo divisivo, lo negativo, lo cruel de la relación, pues la persona manejada tiene desventaja, tiene las de perder.  

 

5627, ‘No te enejes. Recuerda que la gente no te hace cosas, la gente hace cosas y tú decides si te afectan o no.’  

¿Podemos estar liberados completamente? Si a uno lo hacen algún gran daño, ¿puede dejar de sentir pena, angustia, tristeza, preguntarse por qué me pasa eso a mí?  

La libertad, la liberación total de toda la mundanalidad, lo es en todas direcciones. Por lo que, todo puede caber, como no.  

 

5628. Si decimos: ‘Ese infinito que parece ser, que no llega a ninguna parte y está en todo a la vez.’ Eso quiere decir que todas las opciones están abiertas para todo. Por tanto, tan relevante es el avance como no. Me refiero no al avance material, que parece ser tiene sentido, sino al avance espiritual, psicológico. Porque ya está todo hecho: solamente hay que quitar el telón para ver todo el vasto panorama de la realidad. Y si lo vemos en un único instante, ahora, ya está todo hecho. Sólo queda vivir.