Torni Segarra

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5657. ¿Consentirías referéndum, libertad de Cataluña? Hasta que no lo vea, no me fío de ti. Confiar es un error.

 

5658. Por eso sin ver, sin ser conscientes de nuestro condicionamiento somos un peligro para nosotros y para los demás. Hay muchos dichos que se refieren a nuestro condicionamiento: ‘El que tiene el culo de paja, cree que todos se lo quieren quemar’, ‘Quien tiene hambre sueña con tortas.’ ‘Nadie quiere ser él solo.’

 El condicionamiento, es nuestra programación, es nuestro programa que nos han impuesto nuestros parientes, en la escuela, en el instituto, en la universidad. Sin ser conscientes de ese condicionamiento somos como robots, que obedientes, se pueden usar para cualquier circunstancia: en la guerra, en la religión, en el trabajo, en las relaciones con los demás. Hasta el extremo de crear las castas de las que tan difícil es de salir y liberarse de ellas.

Aunque aquí parece que no haya castas como en otros sitios –África, India, Sur América, todo el Oriente-, también las tenemos: las mujeres tienen su casta, al igual que los hombres, cada oficio como abogado, médico, ingeniero, etc., forman su casta; la de los agricultores, la de los albañiles, la de los políticos, la de  religiosos y sus vestimentas. La libertad es estar libre del condicionamiento, que es el ‘yo’.

 

5659. Ayer  leí tu escrito, ‘EL DIA MUNDIAL DE LA FILOSOFÍA’, en el diario Levante de Valencia.

Gracias.

Al final dices, que no sabemos si la filosofía molesta a los políticos, al establishment, porque es la que enseña la verdad de lo que es la realidad. Y eso a los políticos no les conviene porque los deja al descubierto. O, que los filósofos se han encerrado en sí, bajo los muros, para protegerse del poder, de los políticos, del establishment.

Como la filosofía no ha de estar atrapada en ideas y teorías, no podemos emitir un juicio. Porque los juicios solamente son un hecho, en el momento de emitirlos, pero que al segundo siguiente de haberlo emitido, todo puede cambiar. Por lo que tener una opinión dogmática, clavada, definitiva, nada tiene que ver con la filosofía.

Lo liberador es la actitud negativa de no sé. Y de ese no sé, es cuando puede llegar lo nuevo, lo factual, lo que nadie ha tocado, el orden que es amor.

 

5660. El problema de la paz, cuando todo ya está desbordado y se matan unos a otros, donde todo ya está delimitado en sus posiciones, opiniones, etc., donde se sabe quién es el enemigo, es que nos pueden matar.

Cierta vez hablé con un hombre sencillo, callado, de un pueblecito de Castilla y surgió el tema de la guerra. Y se le preguntó: ¿Qué si había participado en la guerra? Y él dijo que sí. Se le hizo la pregunta: ‘¿Y mataste a alguien?’. Contestó: ‘Nos llevaron muy jóvenes al frente. Y delante de nosotros había unos que disparaban para matarnos, así que nosotros también disparábamos’. ¿Mataste a alguien? se le preguntó. Y la respuesta fue: ‘No lo sé’.

Por tanto, emitir un juicio favorable tanto a la guerra como contra ella -la paz-, no soluciona el problema de la persona. Tan válido es el que está dispuesto a morir por la paz, sin recurrir a la defensa; como el que se quiere defender y participar en la guerra, porque tiene la necesidad de vivir y por ello defenderse.

 

5661. "Habla sólo si mejora el silencio."

¿Quién sabe si vamos a mejorar algo si lo hacemos o no? Por eso, hay que actuar desde el vació -sin saber nada, sin ninguna referencia-: es de la única manera que lo nuevo puede llegar.

 

5662. Por eso, siempre los ricos son más repipi que los pobres. Y cuando hay complicaciones y se tiene que retroceder, los pobres se adaptan y sufren menos.

 

5663. Todo lo que somos y su contrario está unido, está implícito en su contrario, como el guerrero y el que no quiere hacer la guerra, como el perezoso y el activo. Todo es cuestión de que un suceso inesperado active eso que parece bloqueado, obstaculizado. Para que todo se invierta, cambie.

Así el verdugo, el guerrero, se hace víctima, pacífico; y al revés, el débil, la víctima, que quiere la paz, se convierte en implacable y cruel guerrero. Y el perezoso, llegado un momento se aburre y activa; y el híper activo, se desborda, se agota y debilita, tiene que parar.

 

5664. El problema está cuando sólo hay una sola semilla para sembrar, sin poder elegir la buena y descartar la mala.

 

5665. El problema es más complicado de lo que parece, según quien lo describe. Porque la felicidad de uno no sirve para la de otro: uno es feliz con lo poco, otro necesita mucho de todo. Uno puede vivir en un apartamento cualquiera, y otro necesita vivir en un apartamento muy caro, que esté ubicado en el centro de una ciudad: como lo tenía John Lennon en Nueva York.