Torni Segarra

Seleccionar página

5274. Mercedes, lo complicamos todo. ¿Pues sabes lo que dicen los que son sencillos pero sabios?: ‘En el cielo hay un librito que dice: fulanita con fulanito’.

 

5275. Esto es así de sencillo porque cuando algo viene o se va, las dos cosas tienen una relación con su lógica oculta que nosotros no podemos ver. Por eso los que creyentes dicen: ‘Haga frío o haga calor, alabado sea el Señor’.

 

5276. Si materializas aquello que imaginas, sigue siendo tu imaginación. En el sentido de traerlo de la nada. Porque uno puede imaginar tener un hijo y materializarse. Pero, ¿puede uno materializar un coche nuevo, materializar un millón de euros, ambos en un instante?

 

5277. Para crear algo nuevo, que no tenga nada que ver con lo viejo, el pasado, es preciso primero darse cuenta que uno está condicionado por el lugar de nacimiento, por la familia, el país, la cultura, la religión, el momento en que nace y vive. Porque uno puede hacer y hacer sin cesar algo que aparentemente parece nuevo, pero el paradigma sigue siendo el viejo.

Eso lo vemos en los políticos: los viejos van acabando, desapareciendo, y llegan los jóvenes con sus caras nuevas y sus cuerpos ágiles y estirados, con sus palabras fáciles que nos dicen que ese cambio que patrocinan, es el que nos va a resolver todos los problemas. Pero, no se dan cuenta que ellos encarnan el mismo paradigma de los viejos: división, enfrentamientos, conflictos, deseos de destruirse unos a otros para primero ganar el poder y después permanecer en él.

¿Puede este nuevo, que es el viejo, paradigma o manera de actuar, traer algo nuevo que descarte esa crueldad tan naturalizada, tolerada, de la lucha de todos contra todos, Que por la fuerza de los hechos, al estar divididos, va a generar más desorden confusión, anarquía, violencia y guerra?

Y mientras tanto, en todos los sitios hay pobres, miserables, hombres a la deriva, que no tienen nada para poder vivir sin que la vida sea un tormento enloquecedor. ¿Cuántos miles de millones se gastan en prepararse para hacer la guerra? Pero ese no es realmente el problema. Pues el verdadero y real problema es: ¿Por qué es que quiero hacer la guerra, defenderme que al final es lo mismo: hacer la guerra?

Hacemos la guerra porque hemos construido una sociedad inmoral, corrupta, desigualitaría, que halaga a unos y ofende, discrimina y es cruel con otros. Y eso sólo es posible porque estamos divididos, somos insensibles, indiferentes e indolentes ante el sufrimiento de los demás. Pues nos hemos acostumbrado a vivir en el placer, en el hedonismo, en el despilfarro y derroche, mientras otros no tienen nada, son explotados como mano de obra, empleados, trabajadores, mal pagados porque los beneficios sólo son para los propietarios, que siguiendo en su manera de vivir placentera, y que nunca tienen bastante.

 

5278. Pero es que no ser nada quiere decir no ser la nada. Y la nada es el fin de todo: del experimentador, del que graba lo que sucede para luego explicarlo, informarlo a los demás.

Es decir que una persona completamente realizada, no podría informar de ese estado de la nada. Pues de ahí no puede salir.

Ahora bien, ¿qué es lo que ocurre en realidad? Ocurre que hay unos que han estado en esa nada, aunque momentáneamente, temporalmente, recurrentemente, y por eso nos lo pueden explicar e informar.

 

5279. Espiritualmente la salida es tanto hacia dentro como hacia fuera. Todo depende del condicionamiento de cada cual. Un deportista, todo lo hace hacia fuera, en encuentros para competir y ahí puede estar su liberación. Otro que es más retirado, todo lo hace a solas en su habitación o lugar preferido para verse tal cual es, recuperarse del desgaste diario.

 

5280. ¿Sin dolor se podría vivir? Si no hubiera sufrimiento lo romperíamos todo y nos autodestruiríamos.

 

5281. ‘La vida es completa de momento a momento’.

Pero el problema es que llega un momento que se hace incompleta, fea, divisiva.

¿Estamos condenados a vivir así? Algunos, dicen que existe el cielo, el nirvana, la extinción del ‘yo’ para siempre.

 

 

5282. Para tener paz hemos de tener la capacidad de generarla. ¿Qué no es paz, qué no la hace posible, la impide? Es la división interna, ¿no? Pues cuando estamos divididos internamente, cuando sale afuera esa división es la que hace que nos veamos diferentes. Y por eso inventamos el ego, el ‘yo’, creyendo que somos únicos, cuando no lo somos. Y es por eso, que estamos divididos.

Es decir, como en tantas otras cosas les hemos cambiado su esencia y hemos inventado otra que creemos que más nos conviene. Así que, creemos que vivir divididos es mejor, más favorable y ganancial, que no estarlo.  Y por eso, hemos creado un mundo lleno de actividades divisivas: las competiciones de toda clase, las deportivas, los premios literarios, las elecciones de la mujer más hermosa, las oposiciones a un buen empleo.

Pero esa actitud divisiva es la que está en la base, en la raíz para que se genere los enfrentamientos, los conflictos,  la violencia y la guerra. Pues, lo que es -la violencia y la guerra-, aunque no lo queramos eso va a estar ahí. De manera que si lo reprimimos, si huimos de ello, seguimos dentro del ámbito de la división, y la violencia. Pero si no hacemos nada, sino que estamos con ello todo el tiempo al no haber división tampoco hay todo lo que nos lleva a la violencia.