Torni Segarra

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 2482. ¿Se puede ser humilde? No se puede, pues el mismo deseo de querer ser algo que no sabemos lo que es, ya no podemos ser humilde. Ser humilde es ser completamente vulnerable, como un niño, un aldeano que no sabe leer ni escribir. Pero la humildad es muy escurridiza y ella resbala con la llamada santidad, las buenas personas, sus buenas obras. Ya que el deseo en cualquier dirección, obstruye la humildad.

 

 

2483. La cuestión es: si yo me digo que soy consciente de que soy amor, eso va a generar un caos en mí y con las personas que me relaciono, ¿somos conscientes de que el amor es de lo más peligroso que hay?

Aún así si el amor está ahí, no lo podremos manejar ni detener, solamente vivirlo.

 

 

2484. Vivir sin nada que nos cubra por arriba, ni nada donde sujetarnos por abajo -en el suelo-, eso es el fin de la rutina, el aburrimiento, de la pereza y el tedio.

 

 

2485. Para ir más allá del mal y del bien, hay que ir corriendo como un desesperado, haciendo la guerra con los codos y las piernas, o tener una atención total, absoluta, con lo que estamos haciendo, donde no hay división alguna, de manera que no pueda operar el ego, el ‘yo’.

 

 

2486. ¿Puede que Jesús no explicara de manera clara para que los fariseos, el Sanedrín, etc., lo entendieran? Porque cuando hablamos de espiritualidad hay que informarlo, informar claramente, pues lo que vamos a decir puede que sea cosa de locos. Decir una persona cualquiera -como era Jesús- que él era el hijo de dios, sin decir que como todos lo somos también, era meterse en grandes líos con las autoridades religiosas el Sanedrín -que es lo que ahora es el Vaticano-.

 

La verdad es esotérica, parece que está oculta, por lo que si queremos que los demás se enteren lo hemos de aclarar, tener todo el tiempo para informar al respecto.

 

 

2487. Para vivir el día con plenitud, uno tiene que haber dormido, descansado. Si puede, tiene que haber hecho las paces con las personas que se habían ofendido por nuestra causa. Saber hacia dónde quiere ir a parar en cada acto de su vida, y si puede descartarlos.

 

Y desde esa tranquilidad, paz interna, uno puede responder a cualquier reto con plenitud, con atención profunda, total.

 

¿Podemos observar una nube, un árbol, un animal, una persona, sin que nada se interponga entre eso que vemos y nosotros? Cuando la unión es total, toda la confusión cesa, y lo que queda es la plenitud que llega del amor. Pues el amor la unión con todo lo que existe.

 

 

2488. Qué suerte tienes, José, de tener a dios que te informa y protege, ¿Tu cómo sabes que es dios? ¿Tu cómo sabes si dios quiere que lo divulgues, porque quiere que cada cual sea libre, entero, total?

 

 

2489. Ayer te vi, como algunas veces más desde que eres un estrella mediática (ganarás mucho dinero, ¿verdad que si?), por …TV., en sus noticias de la tarde-noche. Gracias.

 

 

2490. Lo que construye nuestras vidas son los hechos, la acción. El pensamiento está muerto, porque es del pasado. La acción, siempre es del ahora.

 

Uno puede pensar que quiere hacer algún daño, y no hacerlo. Y otro siempre está diciendo que quiere hacer el bien, y no lo hace.

 

 

2491. Lo sagrado que tiene la meditación es que puede ser en cualquier momento y en cualquier lugar. La meditación se la asocia a algo misterioso, de un lugar extraño y apartado, solitario, cuando eso solamente es fruto de la casualidad.

 

Pues la dicha de la meditación sólo necesita que no haya división entre lo que vemos, lo que estamos haciendo y nosotros.

Uno puede estar en lugar donde hay música, nada en especial, y aparecer el éxtasis como un chorro de un puro manantial, que todo lo invade, puede hablar o hacer cualquier cosa habitual, cotidiana, pero eso que es lo más sagrado estará ahí.