Torni Segarra

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 5698. Las respuestas están dentro de nosotros. Pero las hemos de sacar afuera para ver qué tal somos en la relación con los demás. Pues la vida es relación con todo lo que existe. Y sin una relación armónica, de orden, nada tiene sentido verdadero.

 

5699. La palabra tolerancia, ser tolerante o no tiene algo de confusión en sí. Ya que el ser tolerante denota un aire de autoridad, para poder rechazar o no a alguien, o algo. Si alguien  es cómo es, ¿por qué tengo que tolerarlo o no?

Y al revés, cuando alguien hace una maldad, algo desordenado, ¿por qué tengo que ser tolerante con él? Otra cosa es, el recriminar los errores de los demás, siendo cruel, sin compasión.

 

5700. La sabiduría es el don que nos llega para poder ver dónde está el desorden y descartarlo. No ver el desorden meramente como vemos algo que no le prestamos toda la atención. Si no que en ese ver lleva implícita la acción, sin que el pensamiento ni la mente puedan operar ni interferir esa acción.

Y esa acción es el orden, que no es de nadie; esa acción no es tampoco de nadie aunque la ejecute alguien. Porque al no haber división la unión con todo sucede natural y sencillamente. Pues todo está encadenado, relacionado con todo, no existe el ‘yo’, el ‘tú’, el ‘nosotros’, el ‘ellos’.

Es una situación que parece completamente dramática, pues no hay víctima ni verdugo, ni bien ni mal, sino una sucesión de actos que se provocan unos a otros fatalmente.

Una ofensa o daño, genera una respuesta para contrarrestarla. Y a su vez, esa reacción para contrarrestarla va a generar lo mismo que queremos contrarrestar: el mal, el daño, el agravio, la violencia. Por lo que, todo ese drama de la agresión, su respuesta, y su contra respuesta no tiene fin.

Pero, ¿qué pasa si no respondo a la ofensa, al agravio, al daño? Al no responder, el flujo de energía del mal ya no puede proseguir. Porque necesita su contrario donde dirigir, para que reciba la energía de una manera automática sin que podemos hacer nada para detenerla.

Esto no es un juego de palabras, póngalo a prueba, en acción, y verá lo que sucede de primera mano. Y así podrá ser libre sin depender de nadie: ni del que dice que sabe, ni del maestro, ni gurú, ni del inteligente.

 

5701. Hay un problema que es difícil de aceptar: cuando nos relacionamos con otros y llegan las desavenencias, los retos difíciles, las disputas, de todo eso no tiene sólo la culpa una persona, la tienen las dos.

La vida es algo muy serio, y lo que los vulgares y superficiales dicen y creen, no tiene ningún valor. Nosotros siempre queremos sacudirnos la responsabilidad por vivir, por estar vivo. En la vida es como cuando vamos al cine, o a ver algún espectáculo, hemos de pagar por estar allí.

Y la vida también tiene su precio: que los otros nos quieren destruir, y nosotros a ellos también, de manera que hay que bregar, estar completamente atentos a todo lo que sucede, tanto dentro como fuera de nosotros.

Los superficiales se lo ponen muy fácil: la culpa, la responsabilidad con respecto de los problemas, es del otro. Pero eso no soluciona el problema de relación, si no que lo complica más. Pues la defensa de algo absurdo, irreal, medio demente, de que uno tiene toda la razón, y el otro no, ha de conseguirse con más brutalidad, más indolencia.

Ahora si lo pasamos al ámbito de las naciones, de los bloques, de las religiones, ya tenemos el cuadro completo: como nadie -ninguna nación- quiere perder ha de imponerse por la violencia y la guerra.

El drama es que para no seguir con ese paradigma de la guerra, ha de haber un cambio radical, se ha de descartar la vieja, la egoísta, insensible, manera de vivir.

Un dato: en España hay trescientos mil pisos cerrados. Y hay varios millares de personas que no tienen ningún sitio para ir a descansar ni dormir y lo hacen en la calle. ¿Por qué los dueños de esos pisos no los ceden a los que no tienen nada? ¿Por qué el gobierno no hace lo necesario para cumplir con el mandato constitucional de proveer a cada ciudadano una vivienda? No lo hacen porque no quieren perder. Y si ceden pierden el valor de la vivienda, pierden el salirse con la suya. Y entonces al ganar unos pierden los otros.

 

5702. Para el rabino Abraham S.

Ayer leí tu entrevista en el diario… Gracias.

Respecto de los problemas que hay, para que haya dos estados, creo que el principal es que Israel tiene que desandar lo que ha andado construyendo asentamientos en Palestina. Donde los colonos viven como en un bunker, con el  kaláhsnikov en espaldas, rodeados de palestinos árabes. La pregunta: ¿Por qué es que esos colonos viven militarizados? Tú puedes decir: ‘Es para defenderse.’ Pero y ¿por qué se tienen que defender, qué mal han hecho contra los que les quieren dañar? ¿Entiendes la pregunta, Abraham?

 

5703. Ayer leí tu escrito ‘Imposición-humillación’. Gracias.

Respecto esa tardanza en ponerse de acuerdo para formar un  nuevo gobierno, no es nada nuevo. La derecha cuando necesitaba los votos de la minoría catalana, pasaba meses, se humillaba el que necesitaba el apoyo para poder gobernar. Atreviéndose a decir que ellos hablaban catalán en la intimidad.

Italia, Bélgica,. y otros países con mayorías inestables, que necesitan los votos de otros partidos, pasan meses sin ponerse de acuerdo. En Andalucía se estuvo a punto de volver a hacer las elecciones, volver a votar, si no es por un partido que les dio el respaldo que necesitaban.

Respecto de la humillación: siempre el pez grande se come al pequeño. Y para que eso no sea siempre, hay que ser muy civilizado: no inmoral ni corrupto -ladrón, aprovechado, brutal, cruel, etc.-