Torni Segarra

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 5704. Quien vive en el orgullo, se junta y atrae a los orgullosos. Ahora, falta saber ¿quién no es orgulloso -no un poquito, nada de nada-?

 

 

5705. Sin defenderse ni acusar a nadie en la vida -la política forma parte de ella-, ¿podemos seguir siendo los triunfadores?  Todos queremos sobrevivir y para ello hay que hacer cosas ridículas, absurdas, mentir, falsear la realidad, inventando aunque sea una terrible guerra con todo su drama.

En el senado romano, los senadores que llevaban el puñal escondido hasta el mismo momento de clavárselo al César -dictador-, no tenían claro ni sabían lo que iban hacer. Minutos antes del asesinato, César los saludaba y hablaba con ellos. Pero cuando llegó el momento, cuando uno le apuñaló, todos los emboscados hicieron lo mismo.

¿Por qué lo hicieron? Porque el César les molestaba y ponía en peligro la manera de vivir, con sus intereses, estrategias, sin querer perder sus privilegios, su poder, su riqueza.

 

 

5706. Lo que cuenta la historia es el relato previsible donde sólo cambian los que interpretan el drama. Todo lo demás es como ayer, antes de ayer, desde hace unos años, o desde hace un millón de años.

 

 

5707. Los tiempos difíciles vienen para mostrarnos cuáles son los buenos. Pues sin contraste ni cotejo, no habría ni bueno ni malo. Sólo la experiencia desnuda, directa, como un  hecho implacable e incuestionable.

 

 

5708. El corazón puede amar mucho más de lo que suponemos, pero eso se tiene que convertir en un hecho. No quedarse en meras palabras.

 

 

5709. Decir y repetir las obviedades, a modo de ocurrencia, es un pérdida de energía, una broma superficial.

 

 

5710. Los locos todos tienen en común, que son como un disco rayado: repiten, repiten, olvidándose de que los demás también tienen su dignidad, su libertad. Por eso, cuando insisten y repiten la misma canción, no se dan cuenta que se vuelven fachas, carcas inhumanos, crueles.

Con su locura, que es ignorancia, sólo quieren salirse con la suya -lo que significa que no son locos, sino descarados-.

 

 

5711. La ignorancia es el dominio del condicionamiento heredado de nuestro pasado animal, sin poder verlo, ni comprenderlo, sin poder ir más allá de él.

 

 

5712. La CUP hace trampa. Por eso, también son fachas. Es como jugar al gato y al ratón: sin comérselo ni dejarlo en libertad.

 

 

5713. La izquierda tiene su raíz en el humanismo. Y todo lo que no genere humanismo, es facha, cruel. Y ser cruel también es empantanarse y en hacerse tercos como un animal.

O convertirse en calientabraguetas: insinuarse y seducir sexualmente las mujeres, pero no dejarse hacer el amor, con toda su crueldad que ello conlleva.

 

 

5714. Ya te lo he puesto: el gato tiene las de ganar y el ratón las de perder. Y la trampa consiste en hacer creer que el gato le perdona la vida, cuando eso es mentira. Porque en el momento que se canse de jugar con el ratón, lo va a matar y se lo comerá. Es decir, toda trampa es una mentira. También he puesto el ejemplo de las mujeres calientabraguetas: que juegan con los hombres, los excitan y calientan sexualmente, pero no consienten el acto sexual. Y la trampa consiste que ella, como tiene algo que ganar aunque no le gusta el hombre al que calienta, lo hace por negocio, por una ganancia, ya sea material o psicológica.

Y claro todos esos comportamientos son más nazis que de izquierdas. Porque la izquierda sin que medie el amor -el humanismo-, es facha, se convierte en la derecha, inmoral, corrupta.

 

 

5715. Eso es una superficialidad. En psicología se sabe que cuando alguien se queja a lo largo del tiempo, eso es una respuesta al mal, a la maldad  que va contra él.

 

 

5716. Vaya hombre, ahora sales con eso del machismo. En vez de reconocer que todo eso de la CUP es una utopía infantil -como todas-. ¿Qué ha ganado con eso de la desobediencia a todo un estado, alguien que para funcionar como partido político necesita de la legalidad, de la burocracia, corrupta e inmoral?

De momento está todo intervenido, con la amenaza de llevarlos a los tribunales sancionarlos con abultadas cantidades de dinero, y llevarlos a la cárcel, si persisten en la desobediencia.

Lo que está claro es que, como cualquier grupo, partido utópico, han alimentado a la bestia, y ahora se les ha ido de las manos. ¿No les has visto cómo les hablan  a sus vulnerables seguidores: gritando, amenazando, con  aspecto enloquecido? Cuando la verdad no tiene que imponerse, forzarla  con un calzador; sino que ella ha de llegar sencilla y naturalmente.

Primero que nada aceptar que la vida, la realidad, es como es; y no se puede cambiar por otra realidad que nos agrada, nos satisface más. Porque en esa huida de la realidad es dónde está la raíz de todos nuestros problemas: injusticias, desigualdades, agravios, explotación, esclavitud, dependencia, es decir indiferencia, indolencia, ausencia de empatía. Y toda esa actitud es la misma que tiene la derecha.

Y entonces esas personas, ignorantes superficiales, ¿qué es lo que quieren: jugar al juego de la vanidad, al juego de las mentiras y falsedades, comer el coco a sus dependientes clientes que son sus votantes, colegas y simpatizantes? Si es así, entonces no hay nada nuevo. Lo que hay, lo que queda es lo mismo que hacen todos los partidos políticos: inventarse cosas –paraísos, etc.-, mentir y falsear la realidad.

Dicho esto, ¿qué se puede hacer para que no prosiga ese errático comportamiento en los partidos políticos? Pues, tú mismo que tienes cierta capacidad de observación que no es meramente superficial, informar, enseñar cómo se enseña una casa, una máquina, sugerir, instruir sobre la verdad, la realidad de lo que son las cosas y atenernos a ello.

 

 

5717. Los gobiernos se sienten obligados a ayudar a los refugiados, porque ellos son los que mandan del mundo: los que deciden dónde y cuándo ha de haber guerra. Y para ello, han de hacer alianzas con países que sus dirigentes son corruptos, patrocinadores de revueltas, de terrorismo.

De manera que los gobernantes de los países ricos, poderosos, se sienten sucios, obligados a asumir situaciones que parecen absurdas. Y si no lo hicieran el desorden, el caos, la anarquía, se incrementaría. Con el peligro que se declare otra guerra más, con todo su horror, la maldad que provoca.