Torni Segarra

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* “Cuando la mente se droga hay cierta quietud, inducida claro. Deja de inventar y elucubrar o lo que le molesta desaparece momentáneamente. El mundo es como es y los humanos somos parte de él”.

Ya. Pero si desaparece, es porque puede, es posible desaparecer.

 

* La teoría marxista y su revolución, son un fracaso. Como lo son el capitalismo, las teocracias, el fascismo, los liberales, los nazis, etc.

Pues, la perfección no existe, para los seres humanos.

Somo imperfectos.

Y cuando antes lo asumamos, más cerca estaremos de la paz.

Que, por cierto, la paz total, absoluta, tampoco existe.

La vida es así, hemos de asumir lo que somos y gestionarlo de la manera que podamos.

 

* Los que son fanáticos religiosos, también creen en toda clase de supersticiones, ideas, teorías, creencias. Y por eso, los descartamos.

No estoy en contra de nadie ni de nada. Te estoy informando de lo negativo de la idolatría.

 

* “Si te expones él puede poner orden en tu mente”.

No lo captas. Él no tiene que poner orden en tu mente. Lo has de poner tú.

Y así, serás libre, auténticamente libre.

 

* Nadie tiene la mente completamente en orden. Porque todos formamos parte de la mente global, universal. El día, si eso puede ser, que una persona tenga la mente completamente en orden. Eso quiere decir, que todos también la tendrán.

 

* “Bloquearían a una persona por la paz mental”.

No. Esa persona molesta. Desaparecería porque se aburriría de lo que se le diría. O no le respondería.

Bloquear a alguien, es feo, desagradable, inhumano.

 

* He sabido de ti, al oírte las palabras sobre los violentos y sus fechorías que os molestan. En “Las cosas claras’. De TVE, hoy.

¿Cómo va llegar la paz, si hasta sois racistas con los violentos?

Cuando era estudiante de bachillerato -1960- , todos los años se hacía una concentración de los alumnos de las escuelas. Ante una gran cruz negra pintada en una grande y alta pared. Allí había muchos nombres y apellidos, de personas que habían muerto en la guerra civil. Y cantaban himnos, todos con el brazo levantado, a la manera fascista, nazi.

Lo curioso era que los muertos del otro bando, no estaban allí sus nombres y apellidos, en esa pared. Decían que eran asesinos. Aunque, los parientes de esos asesinos, decían que los asesinos eran los otros, los homenajeados.

Ahora, tú haces lo mismo: te proclamas defensor de unos asesinos, diciendo que eran buenos; pero de los otros asesinos sólo dices que son malos.

¿Cómo puede haber paz si sois racistas ante las víctimas -las mías son buenas, las tuyas son malas, repugnantes-?

Todo eso es el resultado de estar poseído por tu nacionalismo violento, cruel; igual como los otros, también están poseídos por su nacionalismo violento, cruel.

¿Por qué no dejas de ser nacionalista? Por qué no puedes, ¿verdad? Pues, eso mismo les sucede a los otros nacionalistas, a los que odias y combates desde hace un montón de años, toda tu vida. O sea, que la lucha proseguirá. Tú puedes dejar de ser guerrero, defensor de asesinos nacionalistas.

Con afecto y con cariño.