Torni Segarra

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* Los problemas no tienen fin, nunca se acaban. Por eso, hemos de ir más allá de los problemas. Es como el frío: por mucho que te abrigues, etc., el frío estará ahí.

 

*  Es la división, la causa del desorden. Que genera confusión, conflicto.

 

* Por eso, cuando decimos lo que es la verdad. Se contesta: eso no es; y a cada cosa que se diga, se contesta eso no es.

 

* Entonces, el problema está en quién construye la cerca. ¿Y por qué?

 

* —Interlocutor: Solo hay una manera de evitar la crítica: No hacer nada, no decir nada, y no ser nadie.”

—Toni: Aun así, si quisieran te criticarían.

—Interlocutor: No importa, la gente habla porque tiene boca.

—Toni: Algunos hablan, porque tienen la necesidad irrefrenable de estar relacionados y comunicarse.

—Interlocutor: Su finalidad estará sujeta a su sentido de ser.

—Toni: La comunicación es una de las cosas más vitales que hay. Todos los seres que tienen vida, necesitan comunicarse, mediante el olor, la visión, gritar, hablar.

Hacer algo, para que ese deseo de hacerse presente, solicitar o dar algo, pueda ser. Si no hay comunicación -cosa imposible, porque la presencia visual ya es comunicación- hay aislamiento, acciones neuróticas, demencia.

—Interlocutor: Una cosa es que la comunicación sea una necesidad, y otra cosa es que sea un hábito con la intención de ejercer cierto egoísmo.

—Toni: Da igual. La necesidad tiene prioridad, ante todo.

Para que, no nos generemos conflicto, entre lo que quiero y lo que no quiero.

—Interlocutor: La comunicación ya es un conflicto.

–Toni: El conflicto desaparece cuando hacemos lo que queremos. Cuando uno tiene hambre y no tiene nada de comer, si robamos, no nos tiene que preocupar moralmente. La moralidad primera y última es hacer lo necesario para sobrevivir.

Aunque toda moral cosifica. Por eso, la verdadera moral es hacer lo que uno quiere -sea lo que sea-.