Torni Segarra

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* La soledad del anacoreta, en el campo o en una cueva de montaña. Sólo tiene sentido si uno va a descansar, a reponerse, a aquietarse. Y una vez repuesto, salir de allí. De lo contrario, el retiro se convertirá un veneno.

Es como cuando tienes hambre o sueño, has de comer y dormir adecuadamente. Porque si te pasas se convierte en un veneno.

* “Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo; unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen”.

Pues no tengamos necesidades. Ni miedo por no conseguir lo que no tenemos. Ni miedo por perder lo que tenemos.

* Sí, el amor hace, que llegue el orden natural de cuidar y reponer, del respeto al cuerpo. Y hace sentir la obligación de cooperar. Hace que llegue el camino de la curación.

El amor afecta a todo.

De manera que cada acto de amor, de compasión, hace que nuestro cuerpo tenga el orden, la armonía, que el universo tiene. Ya sea favorable o no para nosotros.

* El silencio, es una necesidad como otra. Como la actividad, el comer, las relaciones, el ir por la calle. Si nos pasamos, todo el efecto beneficioso, curativo, se convierte en un veneno.

* Sí, tienes razón. Porque, según las circunstancias, nunca sabremos cuál puede ser nuestra respuesta a un reto arrebatador, perturbador.

* Si, ese viaje empezó desde hace millones de años. Pues nosotros en realidad somos la vida, el fruto de ella. La vida nos ha traído hasta aquí. Y lo que hay es esto: invasión de máquinas y todo lo que ello conlleva. ¿Qué podemos hacer? Enrollarnos como lo hacemos con la música, las personas, donde vivimos. No hay más. Pues la vida tiene todo el poder; y no se puede derrotar. Es como cuando hace calor o frío, hemos de estar con ellos. Como si fuéramos amigos, que nos contamos los secretos.

* La vida parece que hace lo que quiere. Pero ella misma también está sujeta por la química, la energía atractiva y disgregadora. Por la creación y destrucción. Todo tiene su ley. El caos sería nefasto: que chocaran los planetas unos con otros, o que se estrellaran contra el sol.

Los cuerpos son como los planetas, tienen su patrón, su orden, su caos.