Torni Segarra

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* El miedo y el dolor, nos llevan al dolor. Así que, para que el miedo y el dolor desaparezcan, es preciso comprenderlos.

 

* “¿De qué te serviría cumplir todos tus deseos si ellos son, precisamente, tus cadenas?».

Los deseos son infinitos. Si lo comprendemos claramente como un hecho que es.

Entonces la mente se aquieta, tiene la paz y la inteligencia para dejar la confusión, el desorden.

 

* «Incluso la muerte no debe ser temida por alguien que ha vivido sabiamente».

La muerte no puede ser temida.

Es el ego, el que no quiere acabar, morir, desaparecer.

Siempre quiere más. Ya que tiene miedo a lo desconocido, a la inseguridad.

 

* “La eternidad no es algo que alcanzarás cuando mueras, es algo que no puedes dejar de ser nunca”.

La eternidad es como el infinito, no lo conocemos porque el ego se interpone.

Decir que uno no puede dejar de ser nunca eterno, ¿eso es un hecho, ahora?

 

* «Necios son aquellos que, sin conocerse a sí mismos, dicen ser inteligentes».

Conocerse a sí mismo, implica reconocer nuestras miserias, egoísmo, crueldad. Y eso, es decir mucho para la humanidad.

 

* «¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino disminuir tu codicia».

Disminuir, como la codicia, no tiene fin. Comprender la codicia, es liberarse de ella.

 

* “Todos los avances tecnológicos tienen un siniestro vientre”.

Ahí están las máquinas, los coches, los aviones, los barcos de guerra, los transatlánticos, las motocicletas, la dinamita, la pólvora, los submarinos. Todo lo que se inventa tiene su lado cruel, macabro, egoísta en extremo.

Porque, en el fondo todos tenemos esas maldades, esas miserias humanas.

 

* ¿Queremos la libertad sí o no?

Si queremos la libertad ha de ser para todos, sin excluir a los que odiamos, a los que les tenemos celos, envidia. Y queremos que desaparecieran, fracasarán. Para humillarlos, destrozarlos.

No se extrañen, todos somos así. Unos más que otros.