Torni Segarra

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* Es muy difícil deshacerse del ‘yo’. De los nacionalismos y toda su parafernalia: banderas, lengua, la identificación de ese nacionalismo como país que se usa en el deporte, en política, en religión, en la cultura. ¿Podemos ver ahora, en este instante, toda la falsedad de los nacionalismos, de los países y sus fronteras?

Si no comprendemos cómo opera el pensamiento, el ‘yo’, no podremos ver nuestra realidad de que somos, a pesar de todo, nacionalistas. Ya que, el amor es lo nuevo, lo que la mente ni nada ha tocado.

* Pero, ¿en la reencarnación se reencarnará Debora, John, Toni?

Porque si no nos reencarnamos, sabiendo que eso es un hecho real. Porque recuerdo toda mi vida pasada. Como recuerdo lo que sucedió en el año pasado o hace veinte años.

Los árboles ‘reencarnan’ en el retoño que nace junto a ellos. Y a nosotros biológicamente, nos sucede lo mismo. Reencarnamos en nuestros hijos. O en las generaciones nuevas, que van llegando. Por la dinámica de la naturaleza, el universo.

* El miedo nos hace domésticos. Y por eso, estamos tan a gusto, con las palabras, los dichos, las frases familiares, locales, nacionales. Porque, nos sentimos arropados, acompañados.

Haciendo desaparecer la soledad insoportable, enloquecedora de la realidad: que estamos solos ante la vida y la muerte.

* “A cada cual le pertenece su acción. Y por tanto, las consecuencias son igualmente de cada cual. Así que te digo sé ‘el administrador’ de tu casa y no el propietario”.

Nosotros no podemos ser el propietario. Ya que a nosotros. Nos han traído aquí. Nosotros somos actores, como marionetas de una obra que no sabemos cuándo empezó. E igualmente sin nuestro permiso nos sacarán de esta tierra.

* “Los que creáis o aparentéis creer en Manitú, dios de las praderas, en Mitra, en Jesús de Nazareth, en Shiva, en Kali, en Mahoma, en Alá, en Jehová, en Yavé, en Zeus tonante, en Júpiter Capitolino, en Atenea y así hasta 4.400 dioses y diosecillos conocidos ¡¡disfrutadlos o sufridlos en vuestras casas y ¡¡¡DEJADNOS EN PAZ, QUE NO NOS IMPORTA!!! ¿OS QUEDÓ CLARO?”.

De acuerdo. Ahora otro te dice: Con el mismo paradigma, te pueden decir que los creyentes a los dioses, etc. Son superficiales, supersticiosos, idólatras, paganos.

La libertad es amor. Tanto tú libertad, como la de todos los demás. Suele suceder que los creyentes idólatras, supersticiosos, son fanáticos peligrosos. Dispuestos a morir y matar por vuestros dioses inventados.