Torni Segarra

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* ¿Y? La libertad es amor, ¿no?

 

* Si no te dejo hacer lo que necesitas, ¿es eso amor?

 

* El mensaje de Edward Aveling, tal vez, al referirse al diablo lo hacía para demostrar que no tenía miedo. Y que todo es una unidad, incluido el diablo.

 

* “¿Quién sabe que pensó en el momento que miró hacia atrás?”.

Puede pensar satisfacción, alegría, esperanza, o tristeza e indiferencia.

Estamos atrapados en nuestra programación.

 

*  Para qué queremos saber todo. Si el infinito está ahí para decirnos, que no lo vamos a saber; repitiendo palabras, repitiendo ideas, teorías, creencias, supersticiones, fanatismo, fe, etc. Especulando, discutiendo sin que haya lo que llamamos amor: no querer ganar ni perder. Por lo tanto, ha de llegar el silencio.

 

* . Puede ser todo. Has de comprender, que el infinito siempre está ahí. Para jugar a las palabras, a lo que debería ser o no debería ser. Pero nunca lo sabremos.

 

* El ‘yo’ no existe cuando deja de existir -es decir, momentáneamente-. Pero como vuelve, el ‘yo’ está ahí. Y hemos de vivir con armonía, adecuadamente, como lo hacemos con las personas que viven con nosotros, los vecinos, etc.

 

* ¿Aún no sabes quién eres?

Eres como todos. Pues todos somos iguales. Pasamos por lo mismo.

No hay nadie especial, que se escape de la parte miserable de la vida.

 

* Si no hay comprensión de lo qué es el dolor. Es cuando llega la desesperación. La búsqueda sin fin de un paliativo, de un gurú, de alguien que dice que sabe.

 

* “La mayoría de los psiquiatras estaban profundamente conmovidos por la discusión. En general, tenían gran dificultad para comprender que no era necesario ningún proceso. Esto desafió los supuestos psicoanalíticos de crecimiento y desarrollo. No ser nada y vivir directamente el momento intrigó e interesó a muchos que apreciaron eso. El análisis interminable a través del pensamiento no estaba ayudando a sus padres …… Está claro que es necesario un mayor diálogo para comprender el proceso del pensamiento”.

Es muy difícil, ver que la solución de un problema es ahora, en este momento. Pues, todas las posibilidades pueden ser infinitas; así que, nos dedicamos a discutir sin parar. Y la solución del problema -el dolor-, sigue ahí.

Pero cuando uno ve la realidad de lo que es, el dolor ya no es eso desconocido, que nos desespera, altera, perturba, genera confusión, desorden, caos.