Torni Segarra

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* “En última instancia, todo es parte de ti y tú eres responsable de ello. No hay nadie que escuche tus excusas; no hay tribunales de apelación, toda la responsabilidad es suya. Estás solo, absolutamente solo”.

¿Eso que novedad es? ¿Eso ya lo saben hasta los niños? Vivir implica estar solo y estar acompañado. Sufrir y no sufrir.

Y todo eso depende de nosotros y de nuestra suerte.

 

* «Amados míos, para finalizar nuestra meditación de hoy, ¡soltemos una gran carcajada!

Tu vida es tu karma.

Esta es la única regla que hay: conducir a través del misterio de la vida …

Dios no es tu sirviente. No puede cumplir …».

El universo -dios- no sirve a nadie. Sólo se sirve así mismo.

 

* Esto simplemente es dar, dar, siempre dar. Es decir, el amor en acción.

Entonces, los animales se encuentran seguros. Y se enamoran de nosotros.

O sea, nos convierten en el jefe de la manada, el macho alfa.

 

* “Fuerte pero cierto. Yo creo que si uno tiene pareja es para tener apoyo, no para tener una tormenta que te arruine la vida”.

Las tormentas de la vida siempre estarán ahí. La pareja, es algo que puede desencadenar toda clase de tormentas.

Y nosotros también las generamos, las provocamos, las desencadenamos.

 

* El problema no es la mente. El problema es darse cuenta de la ilusión.

¿Qué es la ilusión? Pues lo que, para unos, algo es una ilusión, para otros es real, verdadero, un dogma incuestionable.

Ahí están las religiones, los partidos políticos, los advaita, los tantras yoga, los budistas, etc. Todos son fanáticos, obedientes al dogma que lo consideran sagrado, verdadero.

Pero todo eso, que se cree que les va a liberar de sus miserias, les deja en esas mismas miserias. Ya que se aferran a ellas, a sus métodos, teorías, supersticiones, y dependen de ellas.

Y entonces, se genera una acción que es de obediencia y otro que es de rebelión, cuestionamiento. Por lo que, prosigue la división, el conflicto entre lo que quiero y lo que me dan.

Que, aunque sé que no es lo verdadero, he desarrollado unos lazos con los que creen en los mismos sistemas, de amistad, de afecto, de cariño, que nos atrapa.