Torni Segarra

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* De acuerdo. Pero esas informaciones. Van a cambiar al ser humano. A nosotros.

O será otra bomba informativa. Que será seguida por otra. Por la otra parte en conflicto, en la pelea, en la guerra.

* ¿Por qué queremos juzgar? ¿Juzgar es compasión, es amor? Sin amor no hay comprensión, ni sabiduría. Lo que hay es el odio que nos tenemos, los celos, la envidia, etc.

Por eso, ¿juzgar no es un acto de crueldad, de hacer daño?

* De lo absurdo sigue lo que la vida tiene previsto.  No lo sabemos. Porque todo no lo podemos saber.

* Decir ‘Yo soy -lo que sea-‘. No es una mundanalidad -el ego-. ¿Por qué queremos ser esto o aquello: el demonio o dios? Si no somos nada.

O vamos a la nada, o no. Lo que sigue siendo que no sabemos nada.

* “Conócete a ti mismo y dudarás del prójimo”.

Eso es inteligencia, sabiduría. Conocimiento de lo que somos. Y cómo vivimos. Cómo racionamos a los problemas de la vida.

* Es decir, no hay mal ni bien. Sólo está la existencia manifestándose. Como en una selva. Que pase lo que pase. Funciona como un reloj.

* Tanto el miedo, como la adoración. Se sacan viendo que son negativos para que haya orden. La confusión es desorden. Ingerir bebidas alcohólicas es negativo para el aparato digestivo, el cuerpo. Tragarse el humo del tabaco es negativo para los pulmones, etc.

Y todo eso lo hacemos porque estamos confusos, vivimos con miedo. En el desorden. Las mismas autoridades también están confusas. Cuando toleran y consienten esas drogas.

Y sabes por qué lo consienten. Porque los que los votan también toman esas drogas. Incluso las mismas autoridades también las toman.

Por eso, el desorden y la confusión está insertado dentro de la misma sociedad.

Y debido a este desorden. Es porque surgen las personas que se dejan adorar. Porque tanto el que adora alguien, y el que se deja adorar son lo mismo.