Torni Segarra

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* “Hay un solo error innato: creer que estamos aquí para ser felices. Toda satisfacción conocida por felicidad es, en el fondo y provecho, negativa, nunca positiva. La vida toda es un testimonio de que la felicidad humana está destinada al fracaso o a ser desenmascarada como una ilusión”.

Nada más hay que ver cómo funcionan los animales, para ver cómo es la vida en la tierra. Todos están contra todos, los árboles también compiten para sobrevivir, las arañas, los pájaros, los gusanos, insectos, etc. Nosotros somos como ellos, pero con unas herramientas que nos hacen que parezcamos diferentes.

Así que la vida es dolor -desde el mismo momento de la concepción, que sucede al juntarse un óvulo y un espermatozoide-. Ahí ya empieza la batalla. Y mucho antes los progenitores, ya son expertos en las batallas para sobrevivir.

 

* “El mejor soldado jamás ataca. El luchador superior triunfa sin violencia. El conquistador más grande vence sin combate. El director más eficaz dirige sin imponer. A eso se le llama ecuanimidad inteligente; a eso se le llama conocimiento de los hombres”.

Ese ‘jamás ataca’, es un concepto, una idea, no es un hecho. Todos somos luchadores, atacamos. De lo contrario nos moriríamos de hambre. No tenderíamos casa, un lugar para descansar, donde vivir.

 

* Tanto ruido por eso, que es algo para comunicarse y se entiende.

Ábranse a las corrupciones de las alturas de la pirámide del poder, a los ladrones, a los corruptos e inmorales, a los indiferentes, los insensibles; que son fríos como una piedra, fanáticos, neuróticos. Que hay muchísimos. No sean chismosos, subdesarrollados moralmente, mentalmente.

 

* “Dejar que el otro sea libre es la asignatura pendiente de la humanidad”.

Para dejar que los otros sean libres. Uno tiene que serlo también.

 

* Las discusiones, las peleas, los gritos, son la señal, el aviso, de que algo no funciona bien.

Es un momento delicado, una situación importante. Pues, todo puede crecer y llegar a la agresión.

¿Qué podemos hacer ante un reto que nos está desbordando? Nada. Sólo vivirlo. Y ser afortunado para que no llegue a más, a la agresión violenta.

 

* Las supersticiones, son peligrosas. Porque le abrimos la puerta a la mente para que alucine, invente todo lo que quiera. Y eso es mucho.

Porque la mente tiene la capacidad de ver, mirar, de inventar, todo lo que crea que le conviene ver, observar. Y ese ver, es infinito. Por eso, negar la superstición también es infinito.