Torni Segarra

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* El conocimiento de lo que sea, llega con la conciencia, la percepción de la realidad que está sucediendo.

 

* Vamos a aclarar ese problema que tienes.

Tú dices que, quieres hacer el bien a toda la humanidad. Y por ello, descartas que se combata la pandemia como lo hacen: con vacunas, cuarentenas, medicamentes, ingresos hospitalarios, etc. Es tu derecho. No hay ningún problema.

Pero, a continuación, llegan otros -millones y millones, la mayoría- que dicen que la pandemia se combate, con vacunas, medicamentos, etc. Cuanto más mejor. Porque así, los que no se vacunen disfrutaran de la seguridad del grupo, del rebaño.

Entonces, tú te empeñas en tu postura de rechazo. Y la mayoría se empeña en la aceptación de los tratamientos actuales -vacunación, etc.-. Así que, se llega al empate en derechos.

De manera que, todo eso nos lleva al infinito. Es decir, tú podrás encontrar motivos, deseos, pensamientos que te llevaran a argumentar favorablemente tu postura. Y los otros, que quieren lo contrario que tú quieres, harán lo mismo que tú argumentar favorablemente su postura.

Y así, se llega al absurdo del infinito, a la parálisis, a la nada. En este caso de la pandemia, significa la muerte, la enfermedad, el caos, todas las miserias humanas.

 

* El problema de la muerte, es que pensamos en ella, en ese momento cuando llegue. Pero es absurdo.

No se puede pensar en el futuro y decir, que será de esta manera o de otra. Y por eso, le tenemos pánico a la muerte. Porque no queremos perder todo lo que somos.

Hemos de vivir el fin como lo que es, el cambio de lo que está sucediendo que nunca cesa, que no tiene fin.

De ahí que, la energía ni se crea ni se destruye, sino que se transforma.

 

* Cuando alguien lucha contra algo o alguien, ¿no se convierte en un soldado?

Hablo para toda la humanidad, que sufre, va a morir.

Que es: quiero, pero no puedo. Es decir, es vulnerable. Todos somos lo mismo. No se puede huir de esa realidad.