Torni Segarra

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* Nosotros no tenemos la capacidad de decidir, de que algo vaya a suceder o no. La realidad, se impone a nuestros deseos.

 

* Digamos lo que digamos, al final de todo. Sólo está la imaginación para pasar el tiempo, distraernos, huir de la insoportable soledad, vacuidad.

No nos olvidemos que la vida es un negocio, del que no queremos perder, sino siempre ganar.

 

* Tanto que amáis la libertad. Dejad que lo otros también sean libres, de hacer lo que creen necesario.

En principio, sólo se tata de educación, respeto, etc. Y eso, nos lleva a la libertad. Al amor.

 

* Toda una superstición. Que parece una locura.

La verdad para llegar a ella, no es por caminos, ni senderos, ni ideas, ni teorías, ni conceptos. Ni idolatrías ni paganismo.

 

* “La ilusión de libertad continuará mientras sea rentable continuar la ilusión. En el momento donde la ilusión se vuelva demasiado costosa de mantener, simplemente derribarán el decorado, retirarán el telón, sacarán las mesas y las sillas del camino y ustedes verán la pared de ladrillo en la parte posterior del teatro”.

¿No se dan cuenta que el problema de la libertad, no se resolverá culpando sólo a un grupo, ya sea de políticos, de religión, intelectuales, de ricos corruptos inmorales?

La solución pasa por asumir que uno también es el problema; no transmitirlo, delegarlo a los que mandan.

 

* ¿Dios no es el padre todopoderoso? Si es así, él es el único responsable de cuanto sucede en la tierra: en la naturaleza, las personas.

 

* Todos los problemas, tienen su origen en el pensamiento, en el ‘yo’. Así que, comprendiendo la realidad de lo que es la vida; comprendiendo el pensamiento cómo opera. Llega el orden, que es la inteligencia, la sabiduría.

 

* “El problema es que poca gente quiere recoger la cosecha…”.

¿Tú lo haces? ¿Tú lo aceptas todo, a todos, sin ser racista, xenófoba?

 

* “La criatura no es la Consciencia. Es la efímera portadora de la Consciencia”.

Eso es como decir, el calor que hace. No es el calor del verano. Pues, la consciencia sola hay una.