Torni Segarra

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* Qué complicado eres.

Con la fácil que es: la vida es dolor. Pero con la compasión y el amor, todo se soporta.

 

* “¿Cuál es la fina línea que separa el egoísmo del amor propio?”.

El egoísmo es el deseo de seguridad, es decir, amor propio. Para que el ego no opere, no ha de haber seguridad.

 

* Podemos decir toda clase de palabras, de conceptos, ideas, pero el dolor sigue ahí. Aunque lo escondamos, juguemos con las palabras para ocultarlo.

Creyendo lo que dicen los maestros, los santos, los gurús, los que dicen que saben.

 

* En la atención total, las palabras están de sobra.

 

* No podemos convencer de nada a nadie. Es solamente uno, el que lo ha de comprender. Yendo más allá de las palabras.

 

* Cuando uno sueña, tiene la posibilidad de que eso que sueña -ve-, es sólo un sueño absurdo y loco.

 

* Las enseñanzas se repiten.

Las enseñanzas son la vida; y se repiten como la vida de los animales. Que están obligados a vivir lo que les toca, desnudos, vulnerables.

Pues ellos, son el alimento de los que son más poderosos.

 

* Los padres, como están programados. Es preciso que sus hijos, ya nazcan también programados.

Todos estamos programados.

 

* ¿Cómo lo aclararías tú?

Pues estamos hirviendo por la verdad, por lo que es la realidad de la vida.

Recuerda que tú y todos, también tenemos el ego operando.

 

* La sensación es automática, incontrolable.

¿Podemos vivir toda la vida automáticamente, incontrolablemente?