Torni Segarra

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* Pues yo hago lo mismo que tú: ‘porque hablé con el por interno y sé de qué se trata’.

No huyas, que la huida es infinita. Cuando se ve claramente, la huida llega a su fin.

 

* La televisión, es uno de los infinitos contaminantes que existen. Pues todo nos contamina.

La persona que convive con nosotros, los vecinos, los compañeros de trabajo, los diarios, la radio, los magazines, las religiones, los libros, los vídeos; y como no, los políticos, intelectuales, los llamados sabios.

 

* Nos condiciona la familia en que nacemos, el lugar, la cultura, la religión, la política, las costumbres del lugar, etc. Y todo eso, es la programación de cada ser humano. Todo un misterio, inescrutable.

Lo que está claro, es que todos somos básicamente iguales, en las necesidades, en el sufrimiento, el dolor, en la suerte, enfermedad, en la muerte.

 

* Si nosotros fuéramos sensibles, serios, profundos, arderíamos con el mundo en llamas. Y entonces ese dolor que causa el fuego, nos daría suficiente energía para hacer algo al respecto.

Es como cuando tocamos algo que nos quema la mano, que reaccionamos instantáneamente descartando eso que nos quema. Es decir, la acción es sin tiempo, atemporal, donde el ‘yo’ no puede operar.

 

* He sabido de ti, al verte hace unas semanas por televisión, cuando decías que rechazabas el indulto, el perdón de unos presos políticos, no violentos. Espero que cambies.

O seguramente te quemarás aún más de lo que estás.

Gracias.

Con afecto y con cariño.

 

* No se trata de experiencia. Se trata de la realidad. Las experiencias son subjetivas. La realidad no.

Tú eres mujer. No hace falta tener fe, para que diga que tú eres mujer.